Qué hacer si tu empresa no paga la nómina
Qué hacer si tu empresa no paga la nómina: pasos inmediatos, reclamación de salarios, conciliación, demanda, FOGASA y plazos para recuperar tu dinero
Índice
- Qué es impago de nómina y cómo actuar de inmediato
- Requerimiento fehaciente: burofax y correo electrónico
- Plazos legales y prescripcion de salarios
- Conciliacion laboral: papeleta y acuerdos
- Demanda judicial: calculo y pruebas
- FOGASA: cuando interviene y que cubre
- Empresa en crisis o concurso de acreedores
- Represalias y despidos: que hacer
- Documentacion necesaria y organizacion de pruebas
- Preguntas frecuentes
Qué es impago de nómina y cómo actuar de inmediato
Que la empresa no abone la nómina en la fecha habitual —o lo haga con retrasos sistemáticos— constituye un incumplimiento grave de sus obligaciones. A efectos prácticos, hablamos de impago de nómina cuando el salario no se ingresa en el plazo acordado o establecido en el convenio y, además, el retraso no está justificado ni se trata de un error puntual corregido de forma diligente. El primer paso es verificar si realmente existe un impago: consulta tu contrato, convenio aplicable y las fechas de pago de meses anteriores. Revisa tu cuenta bancaria, descarta incidencias de la entidad y guarda capturas o extractos que prueben la ausencia de ingreso.
Ante el primer impago o retraso serio, mantén una comunicación serena pero firme con la empresa. Pregunta por escrito —idealmente por email corporativo— la causa del retraso y la fecha exacta de abono. Evita conversaciones solo verbales: la trazabilidad es clave. En paralelo, reúne toda tu documentación laboral (contrato, nóminas previas, calendario de pagos, variaciones salariales, horas extra, dietas) y crea una carpeta con nombre y fecha. Si te pagan parcialmente, solicita un recibí detallado de lo ingresado y de lo pendiente.
Paso cero: registra cada incidencia con fecha y evidencias. Un historial claro te dará fuerza en una conciliación o demanda posterior.
Por último, evalúa tu situación económica inmediata. Si dependes de ese salario para gastos esenciales, prioriza medidas de liquidez (renegociar recibos, aplazamientos) mientras activas los mecanismos de reclamación. Recuerda: actuar pronto aumenta las probabilidades de cobro íntegro y reduce la necesidad de procesos largos.
Requerimiento fehaciente: burofax y correo electrónico
El requerimiento fehaciente es la palanca inicial más eficaz para reclamar salarios. Su objetivo es poner en mora a la empresa y dejar constancia indiscutible de que el trabajador reclama cantidades vencidas y exigibles. Aunque un email corporativo ayuda, el burofax con certificación de contenido y acuse de recibo aporta una prueba robusta de envío, recepción y contenido. En el texto, identifica las nóminas impagadas, especifica importes brutos aproximados, fechas y conceptos (salario base, complementos, variables, horas extra). Exige pago inmediato en un plazo breve —por ejemplo, 5 a 7 días hábiles— e indica que, de no regularizarse, iniciarás conciliación y acciones judiciales, con intereses.
Si no puedes costear un burofax, combina email desde tu cuenta personal y corporativa, más un envío postal certificado a domicilio social del empleador. Incluye número de cuenta para el abono y una vía de respuesta. Guarda justificantes de envío y capturas de lectura del correo si las hay. Evita amenazas o descalificaciones: un tono profesional y claro te posiciona mejor ante un juez.
- Asunto directo: “Reclamación de salarios impagados – meses X e Y”.
- Detalle de cantidades y conceptos, con fechas de devengo.
- Plazo de pago y advertencia de acciones (conciliación/demanda).
- Cuenta bancaria y datos de contacto actualizados.
Este requerimiento no solo puede acelerar el cobro, sino que también propicia acuerdos extrajudiciales. Muchas empresas regularizan tras recibir un aviso formal bien fundamentado. Si no hay respuesta o es evasiva, el siguiente paso es la conciliación laboral.
Plazos legales y prescripción de salarios
En materia de salarios, el tiempo juega a favor de quien actúa con celeridad. Las cantidades debidas por nómina devengada prescriben tras un periodo determinado, por lo que dejar pasar los meses sin reclamar puede suponer la pérdida del derecho a exigir judicialmente una parte de las cuantías. Además, determinados trámites previos, como la papeleta de conciliación, interrumpen la prescripción mientras están en curso. Por ello, conviene preparar y registrar las reclamaciones dentro de un calendario que asegure la conservación de tus derechos.
Distingue entre retrasos ocasionales y una pauta continuada de impagos. Si la empresa paga con semanas de demora cada mes, también puede reclamarse el perjuicio, especialmente si hay un daño acreditable. En cuanto a otros plazos, recuerda que los conflictos que impliquen extinción del contrato o despido siguen reglas temporales más breves. Combinar el calendario de salarios con el de posibles decisiones drásticas (como una dimisión por impago) requiere asesoramiento individualizado para no comprometer indemnizaciones ni prestaciones.
Consejo práctico: crea una línea temporal con cada nómina impagada, fecha de vencimiento, fecha de reclamación y de cada actuación (burofax, conciliación, demanda). Te permitirá probar interrupciones y cuantías.
Conciliación laboral: papeleta y acuerdos
La conciliación laboral es un trámite previo habitual a la demanda que persigue un acuerdo rápido con la empresa. Para iniciarla, se presenta la papeleta de conciliación ante el servicio competente (SMAC u organismo autonómico equivalente), identificando partes, hechos, periodos e importes reclamados. Redacta un relato claro: fechas de pago habituales, meses impagados, comunicaciones previas y respuesta de la empresa. Adjunta, si es posible, nóminas, extractos y el requerimiento fehaciente.
En el acto de conciliación pueden alcanzarse acuerdos de pago único o fraccionado, incluso con calendario y garantías (por ejemplo, reconocimiento de deuda con cláusula de vencimiento anticipado). Si la empresa propone plazos, pide que se incorporen mecanismos de seguridad: aval, retención de indemnización futura o intereses por demora. Todo acuerdo debe quedar por escrito en el acta de conciliación y ser ejecutable si la empresa incumple. Si no hay acuerdo (“sin avenencia”), obtendrás un documento que permitirá presentar demanda de forma inmediata con la prescripción interrumpida.
- Concreta importes y periodos: evita “aproximadamente”.
- Solicita intereses y costas si procede en un eventual pleito.
- Negocia garantías reales si el pago se difiere en el tiempo.
Demanda judicial: cálculo y pruebas
Si la conciliación fracasa o la empresa permanece inactiva, la demanda judicial permite reclamar las nóminas impagadas con intereses. Su solidez depende del cálculo y de las pruebas. El cálculo debe identificar salario base, complementos, variables, prorratas, pluses, horas extra y descuentos legítimos (anticipos, IRPF, cotizaciones). Trabajar con nóminas y convenios evita errores. Añade una tabla por meses con importe bruto, deducciones y neto pendiente. Si hubo pagos parciales, descuéntalos y acredita su fecha y concepto.
Las pruebas típicas incluyen contrato, nóminas y recibos, justificantes bancarios, correos y el burofax. También son útiles los cuadrantes, partes de trabajo y cualquier elemento que demuestre prestación efectiva de servicios. En juicio, la claridad y coherencia ganan: ordena cronológicamente la documentación y destaca los hitos (primer impago, requerimiento, conciliación). Si existen más compañeros en igual situación, valorar una estrategia coordinada puede incrementar la presión y optimizar recursos, respetando siempre la privacidad y la voluntad individual.
Tip operativo: prepara un “dossier de prueba” con índice, copias legibles y versiones digitales. Facilita que el juzgado y la defensa entiendan tu caso de un vistazo.
FOGASA: cuándo interviene y qué cubre
El Fondo de Garantía Salarial (FOGASA) responde, con límites, cuando la empresa es insolvente o está en concurso y no puede afrontar salarios o indemnizaciones reconocidos. No sustituye a la empresa de forma automática: necesitas una resolución o título que reconozca la deuda (sentencia, auto, acta de conciliación con fuerza ejecutiva) y acreditar la insolvencia empresarial. FOGASA abona salarios pendientes hasta un tope de días e importes por día, y cubre también ciertas indemnizaciones por extinción de contrato dentro de márgenes definidos.
Para agilizar, reúne la documentación desde el principio: identificación de la empresa, resolución que cuantifica la deuda, vida laboral y datos bancarios. Revisa los límites aplicables a salarios e indemnizaciones y ten presente que el pago no siempre es inmediato. La correcta tramitación y una cuantificación precisa evitan requerimientos adicionales que dilaten el cobro. Si tu empresa acumula impagos y rumores de insolvencia, planifica la estrategia procesal pensando en la eventual intervención de FOGASA.
- Necesidad de título ejecutivo (sentencia/acta) que reconozca cantidades.
- Acreditación de insolvencia o concurso.
- Límites de días e importes por día en salarios e indemnizaciones.
Empresa en crisis o concurso de acreedores
Cuando el impago de nóminas se vincula a una crisis profunda o a un concurso, la reclamación exige atención extra. En concursos, los créditos salariales gozan de privilegios en parte, pero deben comunicarse y reconocerse correctamente para su cobro en la masa activa o, en su caso, a través de FOGASA. Mantente informado de las comunicaciones del administrador concursal y cumple los plazos para comunicar el crédito con el detalle de conceptos y periodos.
En contextos de reestructuración, pueden coexistir impagos, modificaciones sustanciales de condiciones y decisiones extintivas. Evalúa si te conviene permanecer, negociar o promover acciones tendentes a la extinción indemnizada por impagos graves y persistentes. Es una decisión estratégica con impacto en prestaciones por desempleo e indemnizaciones, por lo que conviene contrastarla con asesoramiento profesional antes de ejecutar ningún movimiento.
Clave: documenta cada comunicación interna y externa (circulares, mails, actas). En un escenario concursal, la prueba ordenada vale tanto como el propio crédito.
Represalias y despidos: qué hacer
Reclamar salarios no autoriza a la empresa a ejercer represalias. Si tras tus reclamaciones sufres cambios de turno injustificados, sanciones sin base o un despido, debes reaccionar con rapidez. Conserva las comunicaciones que vinculan tu reclamación con la medida empresarial y busca asesoramiento para impugnar. Determinadas represalias pueden acarrear la nulidad de la decisión o, en su defecto, la improcedencia con la indemnización correspondiente. No firmes documentos en caliente: solicita copias, anota la fecha y pide un tiempo razonable para revisar.
En paralelo, continúa con la reclamación de salarios. Aunque la relación laboral termine, las nóminas devengadas siguen siendo exigibles, y los intereses pueden seguir corriendo. Coordina los procedimientos para no perder plazos: los asuntos de despido tienen términos breves, mientras que los de cantidad permiten un margen más amplio. Si aparece una oferta de acuerdo global, valora el impacto fiscal y de prestaciones, además de la seguridad de cobro real que ofrece.
- No firmes “recibí conforme” si hay cantidades pendientes sin reconocer.
- Solicita la presencia de un representante legal o asesor en reuniones delicadas.
- Impugna medidas disciplinarias o extintivas dentro de sus plazos específicos.
Documentación necesaria y organización de pruebas
Una buena organización multiplica tus opciones de éxito. Prepara un expediente con: contrato y anexos, nóminas, justificantes de pago (o su ausencia), calendario de pagos, correos y burofax, cuadrantes, certificados de empresa, vida laboral y cualquier registro interno de jornada. Si percibes variables (comisiones, objetivos, guardias), adjunta reportes y cálculos. Cuando existan pagos parciales, marca claramente qué conceptos cubren para evitar confusiones en el ajuste final.
Un método útil es el “mapa de deudas”: una tabla por meses con columnas de devengo, neto debido, pagado, pendiente, fecha de reclamación y estado (en negociación, conciliación, demanda, ejecutado). Esta visión te permitirá negociar mejor, detectar errores y presentar un relato comprensible ante terceros. No olvides mantener copias de seguridad digitales y preservar los originales para su eventual cotejo.
Checklist rápido: contrato, nóminas, movimientos bancarios, comunicaciones, acreditación de jornada, variables, cálculo de cantidades, identificación del empleador y domicilio social.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar salarios impagados? El derecho a reclamar cantidades salariales está sujeto a prescripción. Para no perder importes, inicia cuanto antes el requerimiento y la conciliación, que además interrumpe la prescripción mientras se tramita.
¿Es obligatorio enviar burofax? No es estrictamente obligatorio, pero sí muy recomendable porque acredita contenido y recepción. Si no es posible, combina email y carta certificada, guardando los justificantes de envío.
¿Puedo reclamar intereses por el retraso? Sí, los salarios devengados generan intereses desde que son exigibles. Incluye su petición en la conciliación y en la demanda para que consten en la resolución.
¿Qué pasa si la empresa entra en concurso? Deberás comunicar el crédito en el procedimiento concursal y, si no hay activos suficientes, podrás acudir a FOGASA dentro de sus límites. Conserva títulos ejecutivos y documentación.
¿Reclamar puede provocar un despido? La empresa no puede represaliarte por ejercer tus derechos. Si ocurre, impugna de inmediato. La documentación de tu reclamación previa será clave para demostrar la conexión temporal.
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