Despido por enfermedad común: defensa legal

Despido por enfermedad común: defensa legal

Publicado el 30 de agosto de 2025


📖 Tiempo estimado de lectura: 13 min

Pruebas y documentación imprescindibles

La solidez de una defensa por despido por enfermedad común depende de un expediente probatorio ordenado. Reúne de inmediato la carta de despido, nóminas, contrato, comunicaciones internas (emails, chats corporativos), cuadrantes, partes de IT, informes médicos y cualquier documento que acredite rendimiento, objetivos y evaluaciones previas. Cuanto antes asegures las evidencias, menor será el riesgo de pérdida o modificación de datos.

Busca también prueba comparativa: cómo se trató a compañeros en situaciones similares; si hubo recolocaciones posibles; si existían vacantes; si se sustituyó tu puesto sin justificación. Los organigramas, anuncios de empleo y actas internas pueden ayudar a demostrar que la supuesta “causa organizativa” no era real o que existían alternativas menos lesivas.

La cronología es determinante: confecciona una línea temporal con hitos (inicio de síntomas, comunicación al empleador, IT, reuniones, evaluaciones, carta de despido). Esta narrativa facilita identificar incoherencias, como cambios súbitos de criterio disciplinario o valoraciones negativas posteriores al parte de baja. Recopila también testigos (compañeros, mandos intermedios) que puedan declarar sobre el trato recibido y la realidad del puesto.

Tip de orden: guarda todo en una carpeta con subcarpetas (Contrato, Comunicaciones, IT, Médicos, Organización, Testigos) y nombra los archivos con fecha ISO (AAAA-MM-DD).

  • Carta de despido y acuse de recibo.
  • Partes de baja/alta, informes médicos y justificantes.
  • Emails, mensajes y anotaciones de reuniones.
  • Nóminas, objetivos, evaluaciones, bonus.
  • Organigramas, vacantes, ofertas públicas.

Cómo impugnar el despido paso a paso

Impugnar un despido por enfermedad común exige actuar con rapidez y método. El primer paso suele ser presentar una papeleta de conciliación ante el servicio administrativo competente (habitualmente SMAC o equivalente), dentro del plazo legal contado desde la fecha de efectos del despido. Este trámite interrumpe el cómputo de días y abre la puerta a un acuerdo: improcedencia con indemnización, readmisión u otras salidas.

En la papeleta, expón hechos, fechas, tu situación de IT, indicios de discriminación y pretensión: nulidad (readmisión y salarios) o, subsidiariamente, improcedencia (indemnización). Aporta copia de la carta y documentación clave. Si no hay avenencia, el siguiente paso es la demanda judicial ante el Juzgado de lo Social, manteniendo la misma narrativa y reforzando la prueba con testigos, cronologías y pericial si procede.

En sala, la estrategia pasa por cimentar indicios suficientes para invertir la carga probatoria: una vez mostradas señales de móvil ilícito, la empresa debe acreditar causa objetiva independiente de la enfermedad. El objetivo es obtener la nulidad (cuando hay vulneración de derechos fundamentales) o, cuando no se alcanza ese umbral, la improcedencia por falta de causa o defectos formales.

Consejo práctico: solicita medidas de aseguramiento de prueba (p.ej., conservación de correos o registros de turnos) y prepara un índice probatorio claro para facilitar la labor judicial.

  • Papeleta de conciliación: hechos, indicios y pretensión.
  • Demanda social: narrativa coherente, prueba documental y testifical.
  • Negociación: valora acuerdos que garanticen liquidez y certidumbre.

Plazos, cómputos y requisitos formales

Los plazos son determinantes en la defensa frente al despido por enfermedad común. Debes iniciar la impugnación dentro del plazo legal contado desde la fecha de efectos del cese indicada en la carta. La presentación de la papeleta de conciliación suspende el cómputo hasta el acto. Por ello, no esperes al último día: una preparación serena reduce errores.

Verifica los requisitos formales de la carta: debe ser escrita, con descripción de hechos concretos, fechas, causa alegada y efectos. Las cartas genéricas o estereotipadas suelen conducir a la improcedencia. Si la empresa invoca razones económicas u organizativas, debe justificar la decisión en datos y explicar por qué no fue posible una recolocación razonable, especialmente si estabas en IT.

Si el despido afecta a colectivos especialmente protegidos (p. ej., embarazo, reducción de jornada por cuidado), operan presunciones reforzadas y cargas probatorias más exigentes para la empresa. Aunque la enfermedad común no configura automáticamente un colectivo protegido, puede converger con otras situaciones que sí lo son, elevando las garantías.

Checklist exprés de forma: carta escrita con hechos concretos, fecha de efectos, firma y entrega; archivo de acuse; revisión de plazos; papeleta presentada a tiempo.

  • Controla el calendario: anota fecha de efectos y contabiliza días hábiles.
  • Comprueba defectos formales: imprecisiones favorecen la improcedencia.
  • Conserva justificantes de presentación y notificaciones.

Indemnización, salarios y Seguridad Social

El resultado del proceso determina tu recuperación económica y laboral. Si se declara la nulidad, la empresa debe readmitir en tu puesto, abonar salarios de tramitación e ingresar las cotizaciones dejadas de efectuar. Esta es la vía preferente cuando el despido vulnera derechos fundamentales o encubre un trato discriminatorio ligado a la enfermedad de larga duración.

Si el despido es improcedente, el empleador puede optar entre readmitir o indemnizar. La indemnización se calcula conforme a los tramos legales aplicables, atendiendo a la antigüedad y al salario regulador. Además, debes liquidar finiquito (vacaciones devengadas y no disfrutadas, pagas extra proporcionales) y comprobar el pago de atrasos o variables pactadas.

Durante la IT, la prestación económica puede provenir de la Seguridad Social o de la Mutua, según el régimen aplicable. Un cese irregular no debería perjudicar tu cobertura: revisa que se mantengan las cotizaciones en caso de nulidad o que puedas acceder a prestación por desempleo si finaliza la IT tras el cese y tu despido queda sin readmisión. El asesoramiento técnico asegura que no pierdas días cotizados ni derechos por errores administrativos.

Controla tres frentes: indemnización o readmisión, salarios/variables y cotizaciones. Pide certificado de empresa y vida laboral actualizada para contrastar.

  • Nulidad: readmisión + salarios de tramitación + cotizaciones.
  • Improcedencia: indemnización legal y finiquito completo.
  • Prestaciones: desempleo tras IT y regularización de bases.

Estrategias de defensa según el caso

No todas las defensas son idénticas. Cuando el despido por enfermedad común coincide con una dolencia de larga duración o con limitaciones significativas, prioriza la nulidad por discriminación: construye indicios (cronología, comentarios, decisiones incoherentes) y enfatiza la desproporción de la medida frente a alternativas como ajustes razonables o recolocaciones. Aporta informes médicos que acrediten duración y limitaciones, preservando tu intimidad (solo lo pertinente).

Si la empresa alega causas organizativas, exige trazabilidad: estudios previos, comparativas, matriz de puestos, criterios objetivos de selección. Cuestiona por qué se escogió tu puesto mientras estabas en IT, si existían vacantes compatibles o si la supuesta necesidad surgió justo al comunicar la baja. Cuando el relato empresarial es genérico o extemporáneo, la improcedencia gana fuerza.

En despidos disciplinarios vinculados a rendimiento o ausencias, pide registros y métricas históricas. Busca incongruencias (elogios recientes, bonus, ausencia de apercibimientos previos). Demuestra que el comportamiento atribuido carece de gravedad o no está probado. Prepara testigos de procesos y jefaturas, y solicita pericial si hay sistemas electrónicos (fichajes, CRM) cuyo análisis técnico sea relevante.

Estrategia 3 movimientos: indicios sólidos → inversión de la cargacontrol de proporcionalidad (¿había alternativas menos lesivas?).

  • Nulidad por móvil discriminatorio cuando proceda.
  • Improcedencia por falta de prueba o defecto formal.
  • Plan B negociado: acuerdo indemnizatorio seguro y rápido.

Errores frecuentes y cómo evitarlos

El mayor error es dejar pasar el tiempo: los plazos son breves y no se recuperan. Presenta la papeleta de conciliación cuanto antes, incluso si aún estás organizando la prueba. Otro fallo común es no guardar la carta de despido o firmarla con “recibí y conforme”. Puedes firmar como “no conforme” o “pendiente de revisión”, y siempre conservar copia y sobre si figura la fecha de recepción.

Muchos trabajadores descuidan la prueba digital: borran emails, pierden accesos a cuentas corporativas o no descargan informes del CRM. Anticípate el primer día tras el cese y conserva lo que sea legítimo conservar. Evita, en todo caso, llevarte información confidencial ajena a tu defensa, para no abrir frentes disciplinarios o penales innecesarios.

Otro error es centrar toda la estrategia en argumentos emocionales sin línea probatoria. La cronología, la comparativa de trato y la evidencia documental son más persuasivas que las valoraciones. Del lado empresarial, los errores típicos (cartas genéricas, ausencia de datos, incoherencias) benefician tu defensa si los señalas ordenadamente.

Regla 80/20: dedica el 80% del esfuerzo a prueba y plazos; el 20% a argumentación jurídica. Una demanda sólida es una historia verdadera bien documentada.

  • Actúa en días, no en semanas.
  • Archiva todo: carta, nóminas, IT, emails.
  • Redacta cronología y prepara testigos.

Modelos y checklist práctico

Contar con modelos orientativos agiliza tus primeros pasos. A efectos prácticos, prepara un esquema de papeleta de conciliación con: datos personales y de la empresa; fecha de efectos del despido; descripción breve de la relación laboral (antigüedad, puesto, salario); explicación de la IT por enfermedad común con fechas; indicios de móvil ilícito o ausencia de causa; pretensión principal de nulidad con readmisión y salarios, y subsidiaria de improcedencia con indemnización; y relación de documentos que acompañas.

Para la demanda, amplía hechos y añade fundamentación jurídica y prueba (documental, testifical, pericial). Estructura la historia en orden cronológico y utiliza títulos claros. Incluye una hoja de cálculo con el cálculo estimado de indemnización o salarios de tramitación según tu pretensión y un índice de documentos numerado.

Checklist rápido

  • Fecha de efectos anotada y control de plazo.
  • Copia de la carta y acuse de recibo.
  • Partes de IT y cronología completa.
  • Comparativa de trato y vacantes existentes.
  • Papeleta presentada con solicitud de nulidad o improcedencia.
  • Demanda preparada con prueba ordenada.
  • Modelo de papeleta: identifica, relata, pide y adjunta.
  • Modelo de demanda: hechos, fundamentos, suplico y documentos.
  • Plantilla cronológica: fecha, evento, soporte probatorio.

Preguntas frecuentes

¿Pueden despedirme estando de baja por enfermedad común? Estar en IT no impide cualquier despido, pero sí prohíbe que la baja sea el motivo real. Si lo es, el cese tiende a ser improcedente o nulo.

¿Qué es mejor pedir: nulidad o improcedencia? Si existen indicios de discriminación o vulneración de derechos fundamentales, pide nulidad (readmisión y salarios). Subsidiariamente, solicita improcedencia.

¿Qué plazo tengo para impugnar? El plazo es breve desde la fecha de efectos. Presenta la papeleta de conciliación cuanto antes para suspender el cómputo y evitar caducidad.

¿Puedo cobrar prestación por desempleo si sigo en IT? La cobertura depende del momento y la situación administrativa. Tras el cese, revisa certificado de empresa y coordina con la Seguridad Social/SEPE.

¿Qué documentos son imprescindibles? Carta de despido, partes de IT, informes médicos (los necesarios), nóminas, comunicaciones internas y cualquier evidencia que pruebe la causa real.

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