Qué hacer si tu empresa no cotiza correctamente
Empresa no cotiza correctamente: detecta errores, revisa bases y vida laboral y da pasos útiles para proteger tus prestaciones.
Cuando una empresa no cotiza correctamente, jurídicamente puede tratarse de errores o incumplimientos en la cotización a la Seguridad Social: bases de cotización inferiores a las reales, conceptos salariales no incluidos, altas o bajas mal comunicadas, periodos omitidos o jornadas declaradas de forma incorrecta. Como primer paso, conviene comparar nóminas, contrato, vida laboral e informe de bases de cotización para detectar diferencias y documentarlas antes de reclamar.
En España, la obligación de cotizar forma parte de las obligaciones empresariales en materia de Seguridad Social y tiene impacto directo en prestaciones como incapacidad temporal, desempleo, jubilación o maternidad y paternidad. El marco básico está en la Ley General de la Seguridad Social, en particular el art. 18 LGSS sobre la obligación de cotizar y el art. 141 LGSS sobre la base de cotización.
Cómo saber si tu empresa no cotiza correctamente
La señal más habitual aparece cuando hay diferencias entre la nómina y la cotización. Por ejemplo, si percibes complementos salariales de forma regular pero no aparecen reflejados en las bases, si tu jornada real es completa y en Seguridad Social figuras a tiempo parcial, o si has trabajado un periodo que no consta en alta.
Para una comprobación básica, suele ser útil solicitar dos documentos oficiales: el informe de vida laboral y el informe de bases de cotización. La vida laboral permite revisar altas, bajas, empresa y porcentaje de jornada declarado. El informe de bases ayuda a comprobar si las cuantías por las que se cotiza se parecen a tu retribución real. Si hay discordancias, no significa por sí solo que exista fraude, pero sí un indicio que conviene revisar.
También puede alertarte un problema práctico: una prestación reconocida por importe más bajo del esperado o una denegación por falta de cotización suficiente. En ese caso habrá que valorar si el origen está en bases incorrectas, lagunas de cotización o periodos no comunicados.
Errores de cotización más habituales y cómo pueden afectarte
Entre los errores de cotización a la Seguridad Social más frecuentes están los siguientes:
- Bases inferiores a las reales: puede ocurrir si determinados complementos salariales computables no se incluyen correctamente.
- Jornada distinta a la declarada: trabajar más horas de las comunicadas puede reducir tu cotización y afectar a futuras prestaciones.
- Periodos sin alta: si has trabajado sin figurar de alta, ese tiempo puede no aparecer en tu carrera de cotización hasta que se regularice.
- Altas o bajas con fechas incorrectas: un error de días puede influir en la cotización de un mes concreto o en el acceso a prestaciones.
Estos supuestos pueden tener efectos económicos y de protección social. No solo afectan a las cuotas, sino también a la cuantía reguladora de prestaciones y al cómputo de periodos exigidos. Además, los incumplimientos empresariales en materia de afiliación, altas, bajas o cotización pueden encajar, según el caso, en las infracciones previstas en el art. 16 de la LISOS.
Qué documentación conviene revisar antes de reclamar
Antes de iniciar una reclamación a la empresa o acudir a un organismo público, conviene ordenar la documentación. Lo más útil suele ser:
- Nóminas de los meses afectados.
- Contrato de trabajo y, si existen, anexos sobre jornada, salario o categoría.
- Informe de vida laboral actualizado.
- Informe de bases de cotización.
- Calendarios, cuadrantes, fichajes, correos o mensajes que acrediten jornada real o fechas de prestación de servicios.
La comparación debe centrarse en tres puntos: qué cobrabas, qué jornada realizabas y qué consta en Seguridad Social. Si existen diferencias, es recomendable dejar constancia cronológica y guardar copias de todo.
Qué pasos puedes dar para regularizar la situación
Un primer paso razonable suele ser dirigir a la empresa una comunicación documentada para pedir aclaración o corrección. Puede servir para exponer las diferencias detectadas entre nómina, jornada, vida laboral y bases de cotización. Es preferible hacerlo por un medio que permita acreditar su envío y contenido.
Si no hay respuesta o la explicación no resulta suficiente, puede valorarse acudir a la Tesorería General de la Seguridad Social para contrastar datos y explorar si procede una regularización administrativa. En otros supuestos, puede ser conveniente formular denuncia ante la Inspección de Trabajo, sobre todo si hay indicios de falta de alta, jornada no declarada o bases de cotización sistemáticamente inferiores.
Dependiendo del perjuicio sufrido, también habrá que valorar otras acciones de reclamación o impugnación. No existe un único cauce válido para todos los casos: la vía adecuada dependerá de si se busca corregir datos de cotización, acreditar tiempo trabajado, discutir una prestación o reclamar cantidades vinculadas al salario realmente debido.
Qué efectos puede tener en tus prestaciones y derechos
Las bases de cotización son relevantes porque influyen en la acción protectora del sistema. Si la empresa cotiza por debajo de lo que corresponde, puede verse afectada la cuantía de prestaciones como incapacidad temporal, desempleo, jubilación o incapacidad permanente. Si faltan periodos de alta o cotización, también podría discutirse el cumplimiento de carencias exigidas para determinadas prestaciones.
Ahora bien, el efecto concreto no es idéntico en todos los supuestos. Dependerá del tipo de prestación, de si la situación llega a regularizarse, de la documentación disponible y del momento en que se detecte el problema. Por eso conviene actuar con rapidez si observas discrepancias.
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