Qué hacer si la empresa incumple el contrato
Guía completa sobre qué hacer si la empresa incumple el contrato: pasos legales, pruebas, reclamaciones, indemnizaciones y cómo proteger tus derechos laborales.
Índice
- Entender qué es el incumplimiento de contrato por parte de la empresa
- Principales tipos de incumplimiento de contrato por parte de la empresa
- Primeros pasos del trabajador ante un incumplimiento
- Cómo gestionar reuniones y comunicaciones formales con la empresa
- Recopilar pruebas del incumplimiento de contrato
- Vías internas de reclamación dentro de la empresa
- Reclamación administrativa, mediación y conciliación
- Acciones legales ante el Juzgado de lo Social
- Indemnizaciones y compensaciones posibles
- Cómo proteger tus derechos sin exponerte a represalias
- Errores frecuentes que debes evitar
- Preguntas frecuentes
Entender qué es el incumplimiento de contrato por parte de la empresa
El incumplimiento de contrato por parte de la empresa se produce cuando el empleador no respeta las condiciones pactadas en el contrato de trabajo, el convenio colectivo aplicable o la legislación laboral vigente. No se trata solo de una sensación de injusticia, sino de una vulneración objetiva de derechos que puede dar lugar a reclamaciones, indemnizaciones e incluso a la extinción indemnizada de la relación laboral.
Para saber qué hacer si la empresa incumple el contrato, primero es esencial identificar si realmente existe un incumplimiento legalmente relevante. No todo cambio o desacuerdo supone una infracción. Hay modificaciones que la empresa puede introducir de forma legítima (por ejemplo, ciertas modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo siguiendo el procedimiento legal), mientras que otras son claramente abusivas o contrarias a derecho.
Como regla general, existe incumplimiento de contrato cuando la empresa altera, reduce o elimina de forma unilateral y sin base legal aspectos esenciales de la relación laboral: salario, jornada, funciones, lugar de trabajo, estabilidad en el empleo, seguridad y salud, o derechos reconocidos en convenio o en el propio contrato.
Principales tipos de incumplimiento de contrato por parte de la empresa
El incumplimiento puede adoptar muchas formas. Identificar correctamente el tipo de infracción te ayudará a elegir la vía de reclamación más adecuada y a valorar las posibles consecuencias legales y económicas para la empresa.
- Impago o retraso reiterado del salario: cuando la empresa no abona el salario en la fecha pactada o lo hace con retrasos continuados, o deja de pagar conceptos fijos (salario base, pluses, pagas extra).
- Reducción salarial unilateral: disminución del salario sin seguir el procedimiento legal de modificación sustancial de condiciones o sin causa justificada.
- Incumplimiento de la jornada y el horario: ampliación de jornada sin compensación, cambios de turnos sin preaviso suficiente, imposición de horas extra no pagadas ni compensadas.
- Cambio de funciones no ajustado a ley: asignación de tareas muy inferiores o superiores a la categoría profesional sin respetar los límites legales ni la retribución correspondiente.
- Cambio de centro de trabajo injustificado: traslados o desplazamientos geográficos sin causa objetiva o sin respetar los procedimientos y compensaciones previstos.
- Incumplimiento en materia de seguridad y salud: falta de equipos de protección, ausencia de evaluaciones de riesgos, exposición a situaciones peligrosas o insalubres.
- Vulneración de derechos fundamentales: acoso laboral, discriminación, represalias por reclamar derechos, ataques a la dignidad o a la intimidad del trabajador.
- Incumplimiento de beneficios pactados: no reconocimiento de vacaciones, permisos, teletrabajo, bonus o incentivos incluidos en contrato o política interna.
No todos los incumplimientos tienen la misma gravedad. Algunos permiten exigir el cumplimiento estricto del contrato; otros pueden justificar la extinción indemnizada de la relación laboral o incluso la calificación de despido improcedente o nulo si la empresa reacciona con represalias.
Primeros pasos del trabajador ante un incumplimiento
Ante la sospecha de que la empresa está incumpliendo el contrato, es importante actuar con rapidez, pero también con prudencia y estrategia. Las decisiones impulsivas, como abandonar el puesto sin asesoramiento, pueden perjudicar gravemente tus derechos.
- Revisa tu contrato y el convenio colectivo: comprueba qué condiciones están por escrito y qué derechos te reconoce el convenio aplicable a tu sector y categoría.
- Anota fechas y hechos concretos: lleva un registro detallado de cuándo se produce cada incumplimiento (retrasos salariales, cambios de horario, órdenes verbales, etc.).
- No firmes documentos sin leer: evita firmar anexos, cartas o comunicaciones que no entiendas o con las que no estés de acuerdo. Si firmas, añade la mención “no conforme”.
- Consulta con un profesional: acude a un abogado laboralista, sindicato o asesoría laboral para valorar tu caso antes de dar pasos irreversibles.
- Mantén la calma y la profesionalidad: aunque la situación sea injusta, es clave conservar un comportamiento correcto que no pueda ser utilizado en tu contra.
En la mayoría de los casos, la mejor estrategia inicial es combinar el registro de pruebas con una comunicación formal y respetuosa a la empresa, dejando constancia de tu disconformidad sin romper la relación laboral de forma precipitada.
Cómo gestionar reuniones y comunicaciones formales con la empresa
Antes de acudir a la vía judicial, suele ser recomendable intentar una solución interna. Una buena gestión de las reuniones y comunicaciones con la empresa puede resolver el conflicto o, al menos, dejar un rastro documental favorable para una futura reclamación.
Solicitar una reunión formal
Pide una reunión con tu responsable directo o con el departamento de Recursos Humanos, preferiblemente por escrito (correo electrónico corporativo) para que quede constancia. Expón de forma clara y respetuosa el motivo: retrasos salariales, cambios de horario, incumplimiento de funciones, etc.
- Prepara por escrito los puntos que quieres tratar.
- Lleva documentación de apoyo (nóminas, correos, cuadrantes de turnos).
- Anota durante la reunión los compromisos o respuestas de la empresa.
- Si es posible, acude acompañado de un representante legal o sindical.
Redactar comunicaciones por escrito
Además de las reuniones, es fundamental dejar constancia escrita de tu disconformidad. Esto puede hacerse mediante correo electrónico, burofax o carta entregada en mano con copia sellada.
Modelo orientativo de comunicación
“Por la presente, pongo en su conocimiento que, desde la nómina correspondiente al mes de [mes/año], se vienen produciendo retrasos/impagos en el abono de mi salario, así como una reducción unilateral del mismo, lo que considero un incumplimiento grave de mis condiciones contractuales. Les solicito regularicen esta situación de forma inmediata y me confirmen por escrito las medidas adoptadas. En caso contrario, me veré obligado a ejercer las acciones legales que me asisten.”
Recopilar pruebas del incumplimiento de contrato
La prueba es un elemento clave en cualquier reclamación laboral. No basta con afirmar que la empresa incumple el contrato; hay que demostrarlo con documentos, testigos y otros medios admitidos en derecho. Una buena estrategia probatoria puede marcar la diferencia entre ganar o perder un procedimiento.
- Documentación contractual: contrato de trabajo, anexos, cartas de ascenso o cambio de puesto, acuerdos de teletrabajo, etc.
- Nóminas y justificantes de pago: recibos de salario, extractos bancarios, justificantes de transferencias o su ausencia.
- Correos electrónicos y mensajes: comunicaciones donde se ordenan cambios de horario, funciones o se reconocen retrasos e impagos.
- Cuadrantes de turnos y registros de jornada: hojas de firmas, sistemas de fichaje, capturas de pantallas de aplicaciones internas.
- Informes médicos y de prevención: en casos de riesgos laborales, acoso o daños a la salud derivados del incumplimiento.
- Testigos: compañeros de trabajo o terceros que puedan acreditar los hechos (horarios, órdenes, trato recibido).
Evita obtener pruebas de forma ilícita (grabaciones en espacios donde no se permite, acceso a correos ajenos, etc.), ya que podrían ser rechazadas por el juez e incluso acarrear responsabilidades. En muchos países, las grabaciones de conversaciones propias sí son válidas, pero conviene confirmarlo con un profesional.
Vías internas de reclamación dentro de la empresa
Antes de acudir a la vía administrativa o judicial, es aconsejable agotar, en la medida de lo posible, las vías internas de resolución de conflictos. Esto demuestra buena fe por tu parte y, en ocasiones, permite una solución más rápida y menos traumática.
Recursos Humanos y dirección
El departamento de Recursos Humanos suele ser el primer interlocutor para tratar incumplimientos relacionados con salario, jornada, permisos o clima laboral. En empresas pequeñas, este papel lo asume directamente la dirección o la persona responsable de personal.
Representantes de los trabajadores
Si en tu centro de trabajo existen delegados de personal o comité de empresa, puedes acudir a ellos para que te asesoren y, si procede, intervengan en tu nombre. Su participación puede dar más fuerza a tu reclamación y servir como testigo de las gestiones realizadas.
- Presentar una queja formal a través del comité de empresa.
- Solicitar la apertura de un procedimiento interno de mediación.
- Plantear el conflicto en reuniones periódicas empresa-representación social.
Aunque la empresa no resuelva el problema, haber utilizado estas vías internas refuerza tu posición en una eventual demanda, al evidenciar que intentaste solucionar el conflicto de forma dialogada y proporcional.
Reclamación administrativa, mediación y conciliación
Si la vía interna no funciona o el incumplimiento es grave, el siguiente paso suele ser la reclamación administrativa o la presentación de una papeleta de conciliación ante el órgano competente (según el país, servicios de mediación, arbitraje y conciliación, inspección de trabajo, etc.).
Inspección de Trabajo
En muchos ordenamientos, puedes presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo cuando la empresa incumple obligaciones salariales, de jornada, de seguridad y salud o de respeto a derechos fundamentales. La Inspección puede investigar, requerir a la empresa y proponer sanciones.
- La denuncia puede ser anónima en ciertos supuestos, aunque lo ideal es identificarte para facilitar la investigación.
- Debes aportar la máxima documentación posible que respalde los hechos denunciados.
- La actuación de la Inspección no sustituye a la reclamación judicial de salarios o indemnizaciones, pero puede reforzar tu posición.
Acto de conciliación o mediación previa
Antes de presentar una demanda laboral, suele ser obligatorio intentar una conciliación o mediación previa. En este acto, trabajador y empresa se reúnen ante un órgano neutral para intentar un acuerdo.
En la conciliación se pueden pactar pagos de cantidades adeudadas, reconocimiento de despido improcedente con indemnización, regularización de condiciones laborales o incluso la reincorporación en determinadas condiciones. Si no hay acuerdo, se emite un acta “sin avenencia” y podrás acudir al juzgado.
Indemnizaciones y compensaciones posibles
Cuando la empresa incumple el contrato, el trabajador puede tener derecho no solo a que se restablezcan sus condiciones, sino también a recibir indemnizaciones y compensaciones económicas. La cuantía y el tipo de indemnización dependerán de la gravedad del incumplimiento y de la acción ejercitada.
- Salarios impagados: abono de todas las cantidades adeudadas, con posibles intereses de demora.
- Diferencias salariales: pago de la diferencia entre lo percibido y lo que legal o contractualmente correspondía.
- Indemnización por extinción indemnizada: en casos de incumplimiento grave, una cuantía similar a la del despido improcedente, calculada en función del salario y la antigüedad.
- Indemnización por daños morales: en supuestos de acoso, discriminación o vulneración de derechos fundamentales, el juez puede fijar una compensación adicional.
- Recargos y sanciones a la empresa: aunque no siempre revierten directamente en el trabajador, las sanciones administrativas refuerzan la posición del empleado y pueden incluir recargos en prestaciones.
Es importante cuantificar correctamente las cantidades reclamadas y justificar cada concepto. Un cálculo erróneo puede reducir la indemnización o complicar el procedimiento. Por ello, suele ser recomendable contar con el apoyo de un abogado o graduado social.
Cómo proteger tus derechos sin exponerte a represalias
Uno de los mayores temores de los trabajadores que se plantean reclamar es sufrir represalias: cambios de turno, sanciones injustificadas, aislamiento o incluso despido. Aunque la ley prohíbe las represalias por ejercer derechos laborales, en la práctica pueden producirse. Por eso es clave actuar con estrategia.
- Documenta todas tus actuaciones: guarda copias de las comunicaciones enviadas y recibidas, así como de cualquier medida que la empresa adopte tras tus reclamaciones.
- Evita enfrentamientos personales: mantén un tono profesional y evita discusiones acaloradas que puedan ser utilizadas en tu contra.
- Apóyate en representantes y sindicatos: su intervención puede disuadir a la empresa de adoptar represalias y servir como testigo de lo ocurrido.
- No abandones el puesto sin asesoramiento: salvo en casos extremos y con base legal, dejar de acudir al trabajo puede ser interpretado como baja voluntaria.
- Valora la tutela de derechos fundamentales: si detectas represalias claras, consulta la posibilidad de interponer una demanda específica por vulneración de derechos fundamentales.
Cuanto más ordenada y documentada sea tu actuación, más fácil será demostrar que cualquier medida negativa posterior (sanción, despido, cambio de puesto) está relacionada con tus reclamaciones y no con un bajo rendimiento u otras causas alegadas por la empresa.
Errores frecuentes que debes evitar
Ante una situación de incumplimiento contractual, es fácil dejarse llevar por el enfado o la frustración y cometer errores que debilitan tu posición. Conocer estos fallos habituales te ayudará a evitarlos y a mantener una estrategia sólida desde el principio.
- No guardar pruebas: confiar en que “todo se solucionará” y no conservar correos, nóminas o mensajes que luego pueden ser decisivos.
- Firmar documentos sin leer: aceptar cambios contractuales o reconocimientos de deuda sin entender su alcance legal.
- Abandonar el puesto de trabajo: dejar de acudir sin baja médica ni asesoramiento, lo que puede interpretarse como dimisión.
- Esperar demasiado: dejar pasar los plazos legales para reclamar, perdiendo la posibilidad de exigir salarios o impugnar un despido.
- Actuar sin asesoramiento: tomar decisiones importantes (como aceptar un finiquito o un acuerdo) sin consultar con un profesional independiente.
La mejor forma de evitar estos errores es informarte desde el primer momento, pedir ayuda a especialistas en derecho laboral y no firmar ni aceptar cambios relevantes sin comprender sus consecuencias.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si la empresa no me paga el sueldo a tiempo?
Si la empresa retrasa el pago del salario de forma reiterada, debes recopilar nóminas y extractos bancarios, reclamar por escrito el abono inmediato y, si la situación persiste, presentar una papeleta de conciliación y, en su caso, una demanda de reclamación de cantidad. Si el impago es grave y continuado, también puedes valorar solicitar la extinción indemnizada del contrato.
¿Puedo negarme a un cambio de horario o de funciones?
Depende de la entidad del cambio y de si la empresa sigue el procedimiento legal de modificación sustancial. En general, debes acatar las órdenes mientras no sean ilegales o atenten contra tu dignidad, pero puedes impugnarlas judicialmente si suponen un perjuicio relevante o incumplen el contrato. Es fundamental dejar constancia de tu disconformidad por escrito.
¿Puedo grabar conversaciones con mi jefe como prueba?
En muchos países, es lícito grabar conversaciones en las que tú mismo participas, siempre que no se vulneren otros derechos (como el secreto de las comunicaciones de terceros). Sin embargo, las normas pueden variar, por lo que conviene consultar con un profesional antes de utilizar estas grabaciones en un procedimiento judicial.
¿Qué plazo tengo para reclamar si la empresa incumple el contrato?
Los plazos dependen del tipo de reclamación. Para impugnar un despido, el plazo suele ser muy breve (por ejemplo, 20 días hábiles). Para reclamar salarios, en muchos casos puedes reclamar cantidades de hasta un año atrás. Es esencial actuar con rapidez y asesorarte para no perder derechos por prescripción o caducidad.
¿Necesito abogado para demandar a la empresa?
En algunos sistemas laborales no es obligatorio acudir con abogado o graduado social, pero es altamente recomendable. El derecho laboral es complejo, los plazos son breves y una demanda mal planteada puede reducir tus posibilidades de éxito o limitar las cantidades que puedes recuperar.
¿Necesitas orientación legal?
Te explicamos opciones generales y, si lo solicitas, te ponemos en contacto con un profesional colegiado colaborador independiente.