Cómo reclamar impago de horas complementarias
Guía paso a paso para reclamar impago de horas complementarias: pruebas, plazos, cálculo y modelos útiles para recuperar tu salario con garantías legales.
Índice
Qué son las horas complementarias
Las horas complementarias son aquellas que se realizan por personas con contrato a tiempo parcial por encima de su jornada ordinaria pactada, conforme a los límites y condiciones que fija la normativa laboral. A diferencia de las horas extraordinarias, las complementarias solo existen en el trabajo parcial y requieren un pacto por escrito, bien sea en el propio contrato o mediante anexo posterior. Su finalidad es dotar de flexibilidad al empresario sin desnaturalizar la parcialidad del vínculo, respetando topes porcentuales sobre la jornada ordinaria y garantizando un plus retributivo equivalente al de cualquier hora ordinaria, como mínimo, además de los complementos que correspondan (nocturnidad, festivos, turnicidad).
Para que sean válidas, debe respetarse un preaviso mínimo en su llamada, detallarse el número máximo anual y su distribución, y dejar constancia en el registro de jornada. El pacto no puede imponerse unilateralmente ni utilizarse para enmascarar una jornada de facto a tiempo completo. Cuando se incumplen estas exigencias —por ejemplo, se superan límites o no se abonan— nace el derecho del trabajador a reclamar el pago de las horas complementarias y, en su caso, a impugnar la parcialidad aparente.
Idea clave: si trabajas más de lo pactado y tu contrato es parcial, probablemente estás haciendo horas complementarias. Si no figuran en nómina o están mal liquidadas, hay impago reclamable.
- Requieren pacto escrito y límites porcentuales.
- Deben reflejarse en el registro de jornada y nómina.
- Se retribuyen como mínimo igual que la hora ordinaria.
Cómo detectar el impago
El impago de horas complementarias se detecta comparando lo efectivamente trabajado con lo que se ha cobrado. En la práctica, conviene cruzar tres fuentes: el registro diario de jornada (fichajes, cuadrantes, partes de trabajo), el calendario o cuadrantes firmados y las nóminas. Si el registro muestra más horas que las reflejadas en nómina o falta el plus debido, hay indicios de impago. Otro síntoma es la “bolsa de horas” que crece sin liquidación mensual o trimestral, o la compensación con descansos no consentidos cuando la regla aplicable exige pago.
Es frecuente que el impago se camufle: nóminas con líneas genéricas (“plus varios”) que absorben cuantías, complementos que no se aplican en festivos o nocturnos, o registros alterados. Por ello, es esencial salvar copias periódicas de los fichajes (pantallazos, exportaciones), conservar mensajes y correos con cambios de turno y pedir, por escrito, copia del registro cuando no se facilita. Si no existe registro fiable, tu propio control (agenda, WhatsApp de turnos, tickets de cierre, geolocalizaciones) puede ayudar a reconstruir la jornada ante una inspección o en juicio.
Checklist rápido: ¿las horas aparecen en nómina con precio por hora? ¿se aplican pluses de nocturnidad/festivo? ¿coincide el total con tus fichajes? Si respondes “no” a alguna, puede haber impago.
- Compara registro de jornada, cuadrantes y nóminas.
- Guarda evidencias digitales de turnos y cambios.
- Solicita por escrito copia del registro si falta.
Documentación necesaria
Una reclamación sólida se apoya en pruebas consistentes y cronológicas. Reúne el contrato y, si existe, el anexo de pacto de horas complementarias; las nóminas del período reclamado; el registro de jornada (fichajes, partes de trabajo, cuadrantes firmados); comunicaciones internas (emails, apps de turnos, mensajes); y cualquier documento que acredite festivos, noches, guardias o desplazamientos. Si tu empresa emplea software de fichaje, descarga reportes periódicos; si no puedes, saca capturas con fecha. En sectores con turnos rotativos, conserva los planning mensuales que acrediten la distribución real.
También pueden servir testigos (compañeros que confirmen horarios), tickets de caja con hora de cierre, albaranes sellados o registros de acceso. Ordena la documentación en una tabla: día, hora de inicio/fin, total, concepto (ordinaria/complementaria), plus aplicable y lo cobrado según nómina. Este cuadro comparativo facilitará el cálculo, la negociación y, si procede, la demanda. Finalmente, prepara un breve relato de hechos (qué contrato tienes, desde cuándo haces más horas, cuánto falta por pagar) y adjunta el requerimiento fehaciente que harás llegar al empleador antes de acudir a conciliación o juzgado.
- Contrato y pacto de horas complementarias.
- Nóminas, fichajes y cuadrantes.
- Mensajes de turnos y testigos.
- Tabla comparativa día a día.
Cálculo de cantidades
El cálculo parte del precio de la hora ordinaria según convenio o, en su defecto, del salario anual dividido por las horas anuales de referencia. A partir de ahí, cada hora complementaria se paga al menos como la ordinaria, añadiendo pluses específicos cuando concurran: nocturnidad, festivo, turnicidad, penosidad o productividad si está prevista. Si existe un porcentaje de incremento para horas complementarias en tu sector, aplícalo. Cuando la empresa compensa indebidamente con descansos o “bolsa”, valora la diferencia entre lo que se debía abonar y lo realmente recibido.
Para afinar, construye una hoja de cálculo con columnas: fecha, tramo horario, tipo (complementaria), precio base hora, pluses aplicables, total devengado, total cobrado, diferencia. Suma diferencias por meses porque la prescripción salarial se computa por devengos. No olvides intereses por mora desde la fecha en que debió pagarse cada nómina y, si procede, recargo por retraso generalizado. Si la realización de horas complementarias infringe límites o carece de pacto válido, además del cobro, podrías reclamar la declaración de jornada a tiempo completo desde la fecha en que se desnaturalizó la parcialidad, con efectos retributivos y de cotización.
Consejo práctico: calcula por meses naturales, aplica los pluses por franja horaria y documenta cómo llegas a cada cifra. Una tabla clara acelera acuerdos y evita discusiones técnicas.
Requerimiento previo
Antes de acudir a conciliación o juzgado, es recomendable —y a menudo eficaz— enviar un requerimiento fehaciente al empleador. Expón brevemente el contrato (parcial), el pacto de horas complementarias o su ausencia, el período reclamado, la diferencia calculada y los documentos en que te basas. Solicita el pago en un plazo corto y la regularización futura del registro de jornada y nóminas. El formato ideal es burofax con certificación de contenido y acuse de recibo, aunque también sirven otras vías fehacientes según el caso. Mantén un tono profesional, ofrece tu cuadro de horas y propón una reunión de verificación.
El requerimiento tiene valor probatorio y, en ocasiones, abre la puerta a acuerdos extrajudiciales (pago único, fraccionamiento, mejoras de planificación). Si recibes respuesta, consérvala; si no, te servirá para mostrar tu voluntad de resolver y fijar una fecha clara desde la que calcular intereses. Evita amenazas genéricas: precisa normas y cifras. Adjunta la tabla comparativa y, si el problema es estructural, pide medidas para que no se repita (preaviso real de horas, topes, volcado mensual del registro).
- Burofax con contenido y acuse.
- Período, cuantía y prueba resumidos.
- Plazo breve de pago y propuesta de revisión.
Conciliación y mediación
Si el requerimiento no prospera, el siguiente paso suele ser presentar papeleta de conciliación ante el servicio administrativo correspondiente (por ejemplo, SMAC u organismo equivalente autonómico). En la papeleta expón los datos básicos, el relato de hechos, el importe que reclamas desglosado por meses y la petición de pago con intereses. Adjunta tu cuadro de horas y ofrece un cálculo alternativo si la empresa discute algún plus. La cita de conciliación es una oportunidad real de acuerdo: muchas compañías prefieren cerrar allí para evitar costes y riesgos en juicio.
En la comparecencia, mantén el foco en lo objetivo: fichajes, nóminas, convenios. Acepta fraccionamientos razonables si aseguran el cobro completo y pide que cualquier pacto se documente por escrito, con calendario de pagos e intereses si hay aplazamiento. Si no hay avenencia, se emite acta que habilita la vía judicial. Conserva copia, pues fija fechas relevantes a efectos de plazos. Cuando el conflicto afecta a varios trabajadores, valora acciones colectivas o apoyo sindical para reforzar la negociación y homogeneizar criterios de liquidación.
Tip de negociación: ve con un “mínimo aceptable” calculado y una propuesta de cierre. Un número claro y defendible acelera acuerdos y evita dilaciones.
Demanda judicial y plazos
La reclamación de cantidades por impago de horas complementarias se articula mediante demanda ante el juzgado de lo social, tras intentar la conciliación administrativa cuando sea preceptiva. El escrito debe identificar el período, cuantías por mes, base legal y pruebas. Aporta tu tabla, contratos, nóminas y registro de jornada. Los plazos son esenciales: las acciones de cantidad están sujetas a prescripción por mensualidades devengadas, por lo que conviene interrumpir cuanto antes con el requerimiento y la papeleta. Si además quieres impugnar la parcialidad y solicitar reconocimiento de jornada completa por fraude, la estrategia y los plazos pueden variar; asesórate para acumular pretensiones correctamente.
En juicio, el peso probatorio del registro de jornada es determinante. Si la empresa no lo aporta pese a estar obligada, el tribunal podrá valorar de forma favorable tu versión reforzada con indicios coherentes. La sentencia —o un acuerdo homologado— fijará la cantidad debida, intereses y, en su caso, otras medidas. Tras el pronunciamiento, ejecuta si no pagan voluntariamente. Recuerda que la carga de la prueba y la claridad del cálculo son tus aliados: documentación ordenada y una metodología transparente marcan la diferencia.
- Demanda con desglose mensual y base legal.
- Atención a la prescripción por nómina.
- Apoya tu relato en registros e indicios sólidos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reclamar si no firmé un pacto de horas complementarias? Sí. La ausencia de pacto no impide el cobro de lo realmente trabajado; de hecho, refuerza la irregularidad. Reclamarás el pago de esas horas con el precio que corresponda y, si se acredita que tu parcialidad es ficticia, podrás pedir el reconocimiento de jornada completa desde que se desnaturalizó.
¿Cómo pruebo las horas si la empresa no entrega el registro? Aporta todos los indicios disponibles: planning, mensajes de cambios de turno, tickets con hora, accesos, geolocalizaciones, testigos. La falta empresarial de un registro fiable juega en su contra y el juzgado puede tener por ciertos tus cuadros si son verosímiles.
¿Qué pasa con los pluses de nocturnidad o festivos? Se aplican también a las horas complementarias cuando concurren. Si tu cálculo inicial no los incluyó, revisa por franjas y corrige. Es frecuente que el impago derive precisamente de ignorar estos complementos.
¿Puedo aceptar descansos en lugar de pago? Solo si lo permite la norma aplicable y existe acuerdo claro. En reclamación, puedes exigir el abono económico cuando la compensación no estaba prevista o no fue consentida de forma válida.
¿Qué riesgos tengo al reclamar? El principal es de prueba y cálculo; minimízalo con documentación ordenada y asesoramiento. Muchas reclamaciones se resuelven en conciliación con acuerdos razonables que evitan el juicio.
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