
Cómo denunciar a la empresa por mobbing laboral
Publicado el 31 de agosto de 2025
📖 Tiempo estimado de lectura: 16 min
Índice
- Qué es el mobbing laboral y cuándo denunciar
- Señales y pruebas del mobbing: cómo documentarlo bien
- Pasos para denunciar internamente en la empresa
- Denuncia ante Inspección de Trabajo: requisitos y resultado
- Vía judicial: tutela de derechos fundamentales y demandas
- Bajas médicas y protección de la salud del trabajador
- Indemnizaciones y cuantías orientativas en casos de mobbing
- Errores comunes al denunciar y cómo evitarlos
- Modelos de documentos y checklists de evidencia
- Preguntas frecuentes
Qué es el mobbing laboral y cuándo denunciar
El mobbing laboral, también conocido como acoso psicológico en el trabajo, es un conjunto de conductas reiteradas que buscan aislar, humillar o desestabilizar a una persona trabajadora. No se trata de un conflicto puntual o una discusión aislada, sino de una dinámica sostenida en el tiempo que afecta a la dignidad, a la salud y a los derechos fundamentales. Puede provenir de superiores, compañeros o incluso de subordinados, y se manifiesta mediante bromas hirientes, asignación de tareas degradantes, exclusión de reuniones, críticas constantes sin fundamento, sobrecarga o infracarga deliberada de trabajo y difusión de rumores, entre otras prácticas. La clave es la reiteración, la intencionalidad o el efecto objetivo de daño y la existencia de un contexto laboral.
Denunciar a la empresa por mobbing laboral es recomendable cuando las conductas constituyen un patrón, han sido comunicadas sin respuesta eficaz y te están generando perjuicios reales: estrés, ansiedad, insomnio, descensos de rendimiento, bajas médicas o afectación de tu vida personal. La denuncia no sólo busca reparar el daño, sino también activar mecanismos preventivos en la organización y proteger a otras personas de situaciones similares. Antes de dar el paso, conviene comprender las vías disponibles: la denuncia interna a través del protocolo de acoso, la intervención de la Inspección de Trabajo, la reclamación judicial por tutela de derechos fundamentales y, en su caso, la responsabilidad por daños y perjuicios.
Punto clave: el mobbing laboral se determina por la reiteración y el impacto. Un incidente aislado rara vez basta; una cadena de hechos documentados sí.
Para decidir cuándo denunciar, valora tres factores: (1) si existe un protocolo interno y ya lo has activado o la empresa lo ignora; (2) la gravedad del daño, con informes médicos o psicológicos que lo acrediten; (3) la disponibilidad de pruebas objetivas (correos, mensajes, testigos, registros de tareas, evaluaciones). Este análisis te permitirá elegir la estrategia adecuada y el orden de actuaciones. En muchas ocasiones, empezar por la vía interna obliga a la empresa a actuar y genera evidencias adicionales. Si no hay respuesta o el acoso persiste, la Inspección de Trabajo y la vía judicial son pasos coherentes para proteger tus derechos.
Señales y pruebas del mobbing: cómo documentarlo bien
Detectar señales tempranas de acoso ayuda a reaccionar con rapidez. Entre los indicadores más frecuentes están la exclusión sistemática de información relevante, la asignación de objetivos inalcanzables o, por el contrario, tareas irrelevantes para forzar tu descrédito, el control excesivo y asimétrico, las descalificaciones en público o mensajes con tono hostil. La constancia en el tiempo convierte estas conductas en un patrón. Por ello, la regla de oro es documentar desde el primer día con precisión y método.
La prueba en casos de mobbing laboral suele combinar evidencia documental (correos, mensajes de chat, tickets internos, órdenes de trabajo), testifical (compañeros, clientes, proveedores que presenciaron hechos), pericial (informes psicológicos o médicos que expliquen la relación causal entre el entorno laboral y el daño) y indiciaria (hechos objetivos que, conectados, permiten inferir el acoso). Crea un registro cronológico con fecha, hora, participantes, contenido y efecto de cada incidente. Evita adjetivos innecesarios; prioriza hechos verificables y capturas de pantalla con datos de origen.
- Guarda emails, mensajes y actas de reuniones; descarga comprobantes con sellos de tiempo.
- Anota testigos potenciales y su contacto; solicita confirmaciones por escrito.
- Conserva evaluaciones de desempeño y cambios repentinos en objetivos.
- Reúne partes médicos y diagnósticos relacionados con el estrés laboral.
Tip probatorio: mantén los archivos en un repositorio seguro con copias. Nombra los documentos con fecha ISO (AAAA-MM-DD) y breve descripción para localizarlos rápido.
Cuando el acoso es verbal o se manifiesta en reuniones, redacta resúmenes y envíalos por correo pidiendo confirmación: “Tal y como se habló hoy a las 10:00…”. Si hay silencio o conformidad, sumas un indicio más. Si la empresa cuenta con un canal interno o protocolo contra el acoso, úsalo. Aunque creas que no habrá respuesta, activar el mecanismo añade trazabilidad y obliga a actuar. Finalmente, consulta con un profesional legal para evaluar la solidez del conjunto probatorio y preparar la estrategia de denuncia a la empresa por mobbing laboral de forma ordenada y eficaz.
Pasos para denunciar internamente en la empresa
La mayoría de empresas tienen, o deberían tener, un protocolo antiacoso y un canal de denuncias confidencial. Denunciar internamente es un paso estratégico por tres razones: crea un registro oficial, activa medidas cautelares (cambio de equipo, mediación, investigación) y demuestra buena fe al intentar resolver el conflicto. El procedimiento habitual comienza con un escrito donde explicas hechos, fechas, personas implicadas, impacto en tu salud y peticiones concretas (por ejemplo, apartar a la persona acosadora de tareas contigo, evaluar cargas de trabajo, facilitar apoyo psicológico).
- Redacción del escrito: claro, cronológico y con anexos probatorios.
- Entrega y acuse: envíalo por el canal oficial y conserva comprobantes.
- Medidas provisionales: solicita medidas de protección mientras se investiga.
- Seguimiento: pide plazos de resolución y reuniones de control.
Modelo de petición: “Solicito la activación del protocolo de acoso por hechos ocurridos desde [fecha], detallados en anexo, y la adopción de medidas cautelares para proteger mi salud.”
Si la empresa investiga, coopera aportando documentación y propuestas realistas. Si minimiza los hechos o no actúa, ese silencio puede reforzar posteriormente tu posición ante Inspección de Trabajo o en sede judicial. Recuerda que la represalia por denunciar (sanciones injustificadas, cambios perjudiciales, amenazas) es ilícita y puede agravar la responsabilidad de la empresa. Por ello, registra también esas reacciones. Denunciar a la empresa por mobbing laboral no es solo contar lo sucedido: es activar un itinerario con hitos, evidencias y plazos, donde cada paso alimenta el siguiente y fortalece tu protección.
Denuncia ante Inspección de Trabajo: requisitos y resultado
La Inspección de Trabajo y Seguridad Social es un órgano público que puede investigar situaciones de acoso laboral y exigir a la empresa medidas correctoras, así como imponer sanciones administrativas. Presentar una denuncia es gratuito y puede hacerse identificándote o, en determinados supuestos, con reservas de identidad. Es aconsejable adjuntar el relato de hechos, las pruebas disponibles y acreditar que has intentado activar el protocolo interno. Aunque no es obligatorio, demuestra diligencia y favorece la valoración del caso.
El procedimiento suele incluir la admisión, la práctica de diligencias (requerimientos de documentación, visitas, entrevistas) y un informe. Si se aprecian incumplimientos en prevención de riesgos psicosociales o en la gestión del acoso, la Inspección puede emitir actas de infracción e imponer multas. Ten en cuenta que su función es garantizar el cumplimiento de la normativa laboral, no otorgar indemnizaciones individuales. Aun así, su informe es un elemento probatorio muy valioso si luego decides demandar judicialmente.
- Redacta un relato cronológico con hechos y fechas.
- Aporta documentos: emails, chats, evaluaciones, bajas médicas.
- Indica testigos y áreas donde investigar.
- Menciona la activación (o ausencia) del protocolo interno.
Resultado práctico: una actuación inspectora positiva puede obligar a la empresa a corregir la situación, prevenir represalias y reforzar tu futura reclamación por daños.
En paralelo, valora la compatibilidad de esta vía con una demanda por tutela de derechos fundamentales, especialmente si ya existe un daño a tu salud o una lesión clara de tu dignidad. La coordinación de tiempos entre la denuncia a Inspección y la vía judicial es importante para evitar solapamientos y para maximizar el impacto probatorio de cada resolución o informe.
Vía judicial: tutela de derechos fundamentales y demandas
Cuando el acoso vulnera derechos fundamentales como la integridad moral, la igualdad o la dignidad, puedes interponer una demanda de tutela de derechos fundamentales. Este procedimiento prioriza la protección urgente del trabajador y permite solicitar medidas cautelares, cese del acoso, nulidad de represalias, reparación del daño moral y material e incluso indemnizaciones. La carga de la prueba se atenúa mediante el principio de “indicios razonables”: si acreditas indicios de acoso, la empresa debe justificar que sus actos obedecen a causas objetivas y ajenas a cualquier hostigamiento.
Además de la tutela, existen otras acciones: impugnación de sanciones o despidos (especialmente si son represalias), reclamaciones por daños y perjuicios, y, en casos extremos, responsabilidad penal cuando concurren delitos (coacciones, lesiones). La estrategia judicial depende del estadio del conflicto: si sigues en la empresa, quizá priorices medidas de protección y cese del acoso; si has sido despedido, la nulidad con readmisión o una indemnización reforzada puede ser el objetivo. Documenta todo y coordina informes médicos, denuncia ante Inspección y comunicaciones internas para presentar un caso robusto.
- Objeto: cese del acoso, reparación del daño y prevención de represalias.
- Pruebas: documental, testifical y pericial psicológica/médica.
- Medidas cautelares: cambios provisionales de puesto o separación de personas.
- Plazos: actúa pronto para no perder oportunidad probatoria.
Consejo táctico: al denunciar a la empresa por mobbing laboral, enlaza cada hecho con una consecuencia y una norma vulnerada; facilita al juez un relato claro, continuo y coherente.
Un buen enfoque es construir una línea temporal con hitos (inicio del acoso, quejas internas, primeras bajas médicas, actuaciones inspectoras) y mapear qué pides en cada fase. Así evitas duplicidades, te centras en lo esencial y maximizas la posibilidad de obtener una sentencia favorable que repare el daño y siente un precedente interno de tolerancia cero frente al acoso.
Bajas médicas y protección de la salud del trabajador
El mobbing laboral impacta directamente en la salud mental y física. No pospongas la consulta médica: acudir a tu médico de familia o a un especialista permite identificar trastornos de ansiedad, depresión reactiva o somatizaciones, y documentar el nexo con el entorno laboral. La baja médica, cuando procede, no es una debilidad, sino una medida de protección. Sirve para interrumpir la exposición a la situación dañina, facilitar el tratamiento y generar evidencia clínica del perjuicio.
Durante la baja, céntrate en la recuperación y en mantener un canal mínimo y seguro con la empresa, preferentemente por escrito. Si la mutua o la empresa presionan para el alta sin motivo, solicita segundas opiniones y guarda todas las comunicaciones. Un informe psicológico o psiquiátrico independiente puede ser determinante para explicar el daño y su evolución. Coordina el tratamiento terapéutico con la estrategia legal: los plazos médicos y judiciales deben dialogar para cuidar tu salud y proteger tu caso.
- Consulta médica temprana y plan terapéutico claro.
- Registra síntomas, tratamientos y episodios de empeoramiento ligados al trabajo.
- Gestiona bajas y altas con criterio clínico, no por presión empresarial.
- Valora medidas cautelares que limiten el contacto con el acosador.
Autocuidado estratégico: descanso, apoyo social y asesoramiento especializado. Tu bienestar es prioritario y también fortalece la consistencia de la prueba pericial.
Recuerda que la prevención de riesgos psicosociales es obligación empresarial. Si la organización no evalúa, forma ni actúa ante señales de acoso, su responsabilidad se incrementa. Tus pasos médicos y las peticiones de intervención preventiva (evaluaciones de clima, formación, ajustes de tareas) son piezas que, unidas, demuestran que el daño no es casual ni inevitable, sino consecuencia de una gestión deficiente que debe corregirse.
Indemnizaciones y cuantías orientativas en casos de mobbing
La reparación económica en supuestos de mobbing laboral persigue compensar el daño moral y material, así como desincentivar conductas futuras. No existe una cifra única y automática; la cuantía depende de la gravedad, duración, consecuencias en la salud, pérdida de ingresos (salarios, complementos, oportunidades), gastos médicos y del grado de incumplimiento empresarial en prevención. Informes de Inspección, testimonios y peritajes dan soporte a la dimensión del perjuicio.
Para orientarte, construye un cuadro de daños con tres columnas: concepto (daño moral, tratamiento psicológico, desplazamientos, bajas no cubiertas, pérdida de incentivos), evidencia (facturas, informes, nóminas) y cuantificación. Aporta además elementos cualitativos: impacto en tu proyecto profesional, afectación reputacional y restricciones en tu vida personal. La sentencia puede fijar indemnizaciones conjuntamente con la declaración de vulneración de derechos fundamentales, la nulidad de represalias o el cese del acoso.
- Daño moral: acreditado con pericial psicológica y relatos coherentes.
- Daño material: salarios dejados de percibir, gastos e intereses.
- Factor agravante: inacción empresarial pese a denuncias internas.
- Medidas no económicas: cambio de puesto, formación, disculpas públicas internas.
Estrategia de cuantificación: presenta cifras realistas y justificadas. Pedir lo razonable fortalece tu credibilidad y facilita acuerdos previos a juicio.
Recuerda que, además de la indemnización, pueden reconocerse recargos por falta de medidas de seguridad y salud, o declararse la nulidad de decisiones empresariales adoptadas como represalia. Tu objetivo no es sólo obtener una cantidad, sino restablecer tus derechos y que la empresa adopte medidas preventivas para que nada parecido se repita.
Errores comunes al denunciar y cómo evitarlos
En los casos de mobbing, los errores procedimentales debilitan la mejor de las razones. El primero es confiar solo en testigos verbales sin respaldo documental. La memoria es frágil y el miedo a represalias pesa: complementa testimonios con correos, mensajes, actas y registros informáticos. Segundo, denunciar tarde: cuanto más tiempo pasa, más difícil es vincular hechos y daños. Tercero, mezclarlo todo sin estructura: un relato desordenado confunde y resta fuerza probatoria.
Otro fallo es no usar la vía interna. Incluso si desconfías del resultado, activar el protocolo y exigir medidas cautelares crea trazabilidad y evidencia incumplimientos. También es habitual descuidar la salud: continuar en un entorno hostil sin apoyo médico ni terapéutico empeora el cuadro clínico y complica la explicación causal. Por último, subestimar la posibilidad de represalias: prepárate para documentarlas y pedir su nulidad.
- Documenta cada hecho de forma objetiva y con fecha.
- Activa el protocolo interno y solicita medidas de protección.
- Acude a Inspección si la empresa no actúa.
- Coordina evidencia médica y legal desde el inicio.
Checklist rápido: cronología + pruebas + denuncia interna + atención médica + estrategia judicial. Si falta una pieza, refuérzala antes del siguiente paso.
Evita confrontaciones improvisadas o grabaciones ilegales; ajusta siempre tus actuaciones a la normativa vigente. Mantén la calma comunicativa y consulta con profesionales. Denunciar a la empresa por mobbing laboral exige plan, constancia y respeto a los procedimientos, ingredientes que multiplican tus opciones de éxito.
Modelos de documentos y checklists de evidencia
Contar con modelos prácticos te ahorra tiempo y ayuda a no olvidar datos esenciales. A continuación tienes estructuras orientativas que puedes adaptar a tu caso. Recuerda mantener un tono descriptivo, sin exageraciones y con anexos bien organizados.
Modelo de denuncia interna (extracto):
- Encabezado con tus datos y destinatario (RR. HH./Comité).
- Exposición de hechos en orden cronológico (fechas, lugares, personas).
- Pruebas adjuntas (lista numerada con referencia a anexos).
- Impacto en tu salud y desempeño (adjuntar informes médicos si existen).
- Medidas solicitadas (cautelares y de investigación).
- Petición de acuse de recibo y plazos de actuación.
Complementa con un índice de anexos y controla versiones del documento. Si actualizas la cronología, indica la fecha de revisión. En paralelo, usa un diario de incidentes digital o en papel con entradas diarias, aunque no haya hechos nuevos, para reflejar la evolución del clima laboral y de tu estado.
- Checklist de evidencia: correos clave, capturas de chat, actas de reuniones, evaluaciones, registros de objetivos, bajas y citas médicas, testimonios potenciales.
- Checklist de actuación: activación del protocolo, solicitud de medidas, denuncia a Inspección, valoración jurídica y plan judicial.
Finalmente, prepara versiones breves (1–2 páginas) para entregar a cada interlocutor: empresa, Inspección y abogado/a. Cada una resaltará aspectos distintos según sus competencias. Esta preparación metódica es parte esencial de denunciar a la empresa por mobbing laboral con solidez.
Preguntas frecuentes
¿Puedo denunciar si no tengo testigos? Sí. Aunque los testigos ayudan, una combinación de correos, mensajes, cronología y peritaje psicológico puede ser suficiente para acreditar indicios de acoso. Recopila todo lo objetivo que tengas.
¿Debo denunciar primero dentro de la empresa? Es recomendable activar el protocolo interno porque genera registro y obliga a actuar. Si no existe o no funciona, puedes acudir a Inspección de Trabajo y a la vía judicial.
¿Qué pasa si me despiden tras la denuncia? Podría tratarse de una represalia. En ese caso, cabe solicitar la nulidad del despido, con readmisión y salarios de tramitación, además de indemnización por daños si procede.
¿Sirve una baja médica para mi caso? La baja no “demuestra” por sí sola el acoso, pero es una evidencia clínica del daño y protege tu salud. Acompáñala de informes que expliquen la relación con el entorno laboral.
¿Cuánto puede tardar el proceso? Depende de la vía elegida y de la carga de trabajo de cada organismo. Lo importante es iniciar cuanto antes, mantener la documentación al día y seguir una estrategia coherente en cada fase.