Qué hacer si te despiden por embarazo de riesgo
Guía legal y práctica sobre qué hacer si te despiden por embarazo de riesgo: derechos, pasos urgentes, denuncias, indemnización y cómo proteger tu empleo.
Índice
- Despido por embarazo de riesgo: introducción y panorama legal
- Protección especial de la trabajadora embarazada en la ley
- Primeros pasos urgentes tras el despido
- Cómo demostrar que el despido es por embarazo de riesgo
- Tipos de despido y consecuencias legales en estos casos
- Cómo y dónde denunciar el despido por embarazo de riesgo
- Indemnización, salarios y prestaciones que te corresponden
- Baja por riesgo en el embarazo y suspensión del contrato
- Cómo protegerte en el trabajo durante un embarazo de riesgo
- Errores frecuentes que debes evitar
- Preguntas frecuentes
Despido por embarazo de riesgo: introducción y panorama legal
Ser despedida cuando estás embarazada, y especialmente si tu embarazo ha sido catalogado como de riesgo, es una situación muy delicada tanto a nivel personal como profesional. Además del impacto emocional, suele generar miedo, incertidumbre económica y muchas dudas sobre qué se puede hacer y qué derechos te protegen. En España, la legislación laboral ofrece una protección reforzada a las trabajadoras embarazadas, y el despido vinculado al embarazo o a la baja por riesgo suele ser considerado nulo, con obligación de readmisión y abono de salarios dejados de percibir.
Esta guía está pensada para ayudarte a entender, paso a paso, qué hacer si te despiden por embarazo de riesgo: cómo reaccionar desde el primer momento, qué documentos necesitas, cómo demostrar la discriminación, qué plazos tienes para reclamar, qué indemnizaciones y prestaciones te corresponden y cómo proteger tu salud y tu empleo. Aunque no sustituye el asesoramiento profesional individualizado, te dará una base sólida para tomar decisiones informadas y evitar errores que puedan perjudicar tu caso.
Importante: la normativa y la interpretación de los tribunales pueden variar con el tiempo. Verifica siempre la información con un profesional actualizado (abogado laboralista, sindicato o servicio público de orientación laboral) y conserva toda la documentación relacionada con tu embarazo y tu relación laboral.
Protección especial de la trabajadora embarazada en la ley
La legislación laboral española reconoce una protección reforzada para las trabajadoras embarazadas, especialmente cuando existe un embarazo de riesgo. Esta protección se basa en el principio de no discriminación por razón de sexo y en la necesidad de proteger la maternidad y la salud de la madre y del feto. El Estatuto de los Trabajadores y la normativa de prevención de riesgos laborales establecen obligaciones claras para la empresa y límites muy estrictos a la posibilidad de despedir en estas circunstancias.
- Prohibición de discriminación por embarazo, maternidad o lactancia.
- Presunción de nulidad del despido cuando afecta a trabajadoras embarazadas.
- Obligación de adaptar el puesto o cambiar de tareas si existe riesgo para la salud.
- Posibilidad de suspensión del contrato por riesgo durante el embarazo con prestación económica.
- Protección frente a represalias por ejercer derechos de conciliación o bajas médicas.
En la práctica, esto significa que, salvo causas muy concretas y ajenas al embarazo (por ejemplo, un despido disciplinario muy grave y acreditado o un despido objetivo por causas organizativas reales y documentadas), el despido de una trabajadora embarazada suele calificarse como nulo por los juzgados de lo social, obligando a la empresa a readmitirla y a pagar los salarios de tramitación.
Primeros pasos urgentes tras el despido
Si te han despedido estando embarazada de riesgo, los primeros días son clave. Hay plazos muy cortos para impugnar el despido y es fundamental que actúes con calma, pero con rapidez. Lo más importante es no firmar nada que no entiendas, conservar toda la documentación y buscar asesoramiento profesional lo antes posible.
- Revisa la carta de despido: debe indicar la causa concreta y la fecha de efectos.
- No firmes como “conforme” si no estás de acuerdo; puedes firmar como “no conforme”.
- Solicita copia de todo: carta de despido, finiquito, nóminas pendientes, etc.
- Guarda pruebas: correos, mensajes, informes médicos, comunicaciones internas.
- Contacta con un abogado laboralista o sindicato en los primeros días.
- Ten presente el plazo de 20 días hábiles para impugnar el despido ante el juzgado.
El plazo de 20 días hábiles (no cuentan sábados, domingos ni festivos) para reclamar el despido es improrrogable. Si lo dejas pasar, perderás la posibilidad de que un juez declare el despido nulo o improcedente, aunque sea claramente discriminatorio. Por eso, aunque estés de baja o te encuentres mal, es esencial que alguien de confianza te ayude a gestionar estos trámites a tiempo.
Cómo demostrar que el despido es por embarazo de riesgo
En muchos casos, la empresa no reconoce abiertamente que el despido se debe al embarazo o a la baja por riesgo. Suele alegar causas disciplinarias genéricas o motivos organizativos. Sin embargo, la ley establece una presunción de discriminación cuando el despido se produce durante el embarazo, la baja por maternidad o la situación de riesgo durante el embarazo, especialmente si la empresa conocía tu estado.
Para reforzar tu caso, es importante recopilar todas las pruebas que vinculen el despido con tu embarazo de riesgo o con el ejercicio de tus derechos laborales relacionados con la maternidad.
- Comunicación del embarazo: correos, mensajes o escritos entregados a la empresa.
- Informes médicos que acrediten el embarazo de riesgo y las recomendaciones de salud.
- Partes de baja por riesgo durante el embarazo o por incapacidad temporal relacionada.
- Mensajes o comentarios de superiores que hagan referencia negativa a tu embarazo.
- Cambios repentinos en tus condiciones laborales tras comunicar el embarazo.
- Comparativa con otros compañeros en situación similar que no han sido despedidos.
No es necesario que tengas una “prueba perfecta” de que el despido es por el embarazo. Basta con aportar indicios razonables de discriminación (fechas, comunicaciones, cambios de trato, etc.). A partir de ahí, será la empresa quien deba demostrar que el despido obedece a causas objetivas y ajenas a tu estado. Esta inversión de la carga de la prueba es una de las claves de la protección legal en estos casos.
Tipos de despido y consecuencias legales en estos casos
Cuando una trabajadora embarazada de riesgo es despedida, el juez puede calificar el despido de distintas formas: procedente, improcedente o nulo. En el contexto del embarazo, la figura más relevante es el despido nulo, que implica la máxima protección para la trabajadora.
- Despido procedente: el juez considera acreditada una causa grave y real (por ejemplo, un incumplimiento muy grave y probado). En la práctica, es poco frecuente en casos de embarazo de riesgo, salvo situaciones muy claras.
- Despido improcedente: la empresa no demuestra la causa alegada o no cumple los requisitos formales. La empresa puede elegir entre readmitirte o pagarte una indemnización más elevada.
- Despido nulo: se declara cuando existe vulneración de derechos fundamentales o discriminación, entre ellos la discriminación por embarazo. En este caso, la empresa está obligada a readmitirte en tu puesto y a abonarte los salarios dejados de percibir desde el despido hasta la readmisión.
En los supuestos de embarazo, maternidad, lactancia o riesgo durante el embarazo, la ley establece una presunción de nulidad del despido, salvo que la empresa acredite causas totalmente ajenas a tu estado. Esto significa que, en muchos casos, el resultado más probable de una reclamación bien planteada será la declaración de despido nulo y tu readmisión, con todos los efectos económicos correspondientes.
Cómo y dónde denunciar el despido por embarazo de riesgo
Para impugnar un despido por embarazo de riesgo en España, el procedimiento habitual comienza con una papeleta de conciliación y, si no hay acuerdo, continúa con una demanda ante el Juzgado de lo Social. Es un proceso relativamente rápido en comparación con otros ámbitos, pero exige cumplir plazos y requisitos formales.
- Papeleta de conciliación: se presenta ante el servicio de mediación, arbitraje y conciliación (SMAC o equivalente en tu comunidad autónoma). Suspende el plazo de 20 días mientras se tramita.
- Acto de conciliación: empresa y trabajadora se reúnen para intentar un acuerdo (readmisión, indemnización, reconocimiento de nulidad, etc.). Si no hay acuerdo, se emite un acta “sin avenencia”.
- Demanda judicial: se presenta ante el Juzgado de lo Social, normalmente con asistencia de abogado o graduado social. En la demanda se solicita la declaración de nulidad o improcedencia del despido y, en su caso, la indemnización correspondiente.
- Posible tutela de derechos fundamentales: si se alega discriminación por embarazo, se puede plantear una demanda de tutela de derechos fundamentales, que refuerza la protección y puede dar lugar a indemnizaciones adicionales por daños morales.
Además de la vía laboral, en algunos casos puede ser útil presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo, especialmente si existen incumplimientos graves en materia de prevención de riesgos laborales o indicios de acoso o represalias. La Inspección puede sancionar a la empresa y emitir informes que refuercen tu posición en el procedimiento judicial.
Indemnización, salarios y prestaciones que te corresponden
Las consecuencias económicas del despido varían según la calificación que haga el juez (nulo, improcedente o procedente) y según tu situación concreta (antigüedad, salario, tipo de contrato, etc.). En el contexto de un embarazo de riesgo, es habitual que se discutan tanto las indemnizaciones laborales como las prestaciones de Seguridad Social vinculadas a la baja por riesgo o a la maternidad.
- Salarios de tramitación: si el despido se declara nulo, la empresa debe abonarte los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la readmisión efectiva.
- Indemnización por despido improcedente: si el despido se declara improcedente y la empresa opta por no readmitirte, deberá pagarte una indemnización calculada en función de tu salario y antigüedad (con los límites legales vigentes).
- Indemnización adicional por daños morales: en procedimientos de tutela de derechos fundamentales, el juez puede reconocer una cantidad adicional por vulneración de derechos (por ejemplo, discriminación por embarazo).
- Prestación por riesgo durante el embarazo: si tu puesto supone un riesgo para tu salud o la del feto y no es posible la adaptación, puedes acceder a una prestación económica gestionada por la mutua o la Seguridad Social.
- Prestación por maternidad: tras el nacimiento, tendrás derecho a la prestación por nacimiento y cuidado de menor, siempre que cumplas los requisitos de cotización.
Es importante coordinar bien las prestaciones de Seguridad Social con la situación laboral. Un despido nulo con readmisión puede implicar el abono retroactivo de salarios y la regularización de cotizaciones, lo que a su vez influye en el cálculo de tus prestaciones presentes y futuras. Un asesor laboral puede ayudarte a optimizar esta coordinación para no perder derechos económicos.
Baja por riesgo en el embarazo y suspensión del contrato
La baja por riesgo durante el embarazo es una figura específica distinta de la incapacidad temporal común. Se activa cuando las condiciones de tu puesto de trabajo pueden afectar negativamente a tu salud o a la del feto y no es posible adaptar las tareas o cambiar de puesto. En estos casos, el contrato se suspende y pasas a percibir una prestación económica, normalmente gestionada por la mutua colaboradora con la Seguridad Social.
- Evaluación de riesgos: el servicio de prevención debe valorar tu puesto y el riesgo concreto.
- Adaptación o cambio de puesto: la empresa debe intentar primero eliminar el riesgo.
- Suspensión del contrato: si no es posible garantizar tu seguridad, se tramita la baja por riesgo.
- Prestación económica: recibirás un porcentaje de tu base reguladora mientras dure la situación de riesgo.
- Protección reforzada: durante esta suspensión, el despido está especialmente limitado y suele considerarse nulo si se vincula a tu situación.
Si te despiden cuando ya estás en situación de riesgo durante el embarazo, es fundamental comunicarlo de inmediato a la mutua y a tu asesor legal. La existencia de esta baja refuerza la presunción de nulidad del despido y puede servir como prueba clave de que la decisión empresarial está relacionada con tu estado de salud y tu embarazo.
Cómo protegerte en el trabajo durante un embarazo de riesgo
Aunque no siempre es posible evitar un despido injusto, sí puedes tomar medidas preventivas para protegerte mejor en el trabajo cuando tienes un embarazo de riesgo. Estas acciones no solo cuidan tu salud, sino que también generan un rastro documental que puede ser muy útil si más adelante necesitas reclamar.
- Comunica por escrito tu embarazo a la empresa, preferiblemente con registro de entrada o correo electrónico, adjuntando informe médico si es necesario.
- Solicita evaluación de riesgos específica de tu puesto y pide copia del informe del servicio de prevención.
- Reclama por escrito cualquier negativa de la empresa a adaptar el puesto o a cambiarte de tareas si existe riesgo.
- Documenta cambios de trato, comentarios, presiones o medidas disciplinarias que aparezcan tras comunicar el embarazo.
- Acude al delegado de prevención o al comité de empresa si existe representación legal de los trabajadores en tu centro.
- Consulta con tu médico ante cualquier síntoma o empeoramiento y sigue sus recomendaciones, aunque supongan bajas médicas o limitaciones laborales.
Proteger tu salud y la de tu bebé es prioritario. Ningún miedo a perder el empleo debe llevarte a asumir riesgos que los profesionales sanitarios consideran inaceptables. La ley está de tu parte: si la empresa reacciona con represalias, esa conducta puede ser sancionada y el despido, en su caso, declarado nulo con todas las consecuencias favorables para ti.
Errores frecuentes que debes evitar
En situaciones de estrés y vulnerabilidad, es fácil cometer errores que luego complican la defensa de tus derechos. Conocerlos de antemano te ayudará a evitarlos y a mantener una posición más sólida frente a la empresa y ante los tribunales.
- Firmar el despido como “conforme” sin entender las consecuencias. Siempre puedes firmar “no conforme” o “pendiente de revisión”.
- Aceptar acuerdos verbales sin dejar constancia escrita, especialmente sobre indemnizaciones o readmisiones.
- Dejar pasar el plazo de 20 días hábiles para impugnar el despido, confiando en que “ya se arreglará”.
- No comunicar formalmente el embarazo a la empresa, lo que dificulta luego demostrar que conocían tu estado.
- No guardar pruebas (correos, mensajes, informes) por pensar que “no harán falta”.
- Renunciar a derechos por miedo a empeorar la relación con la empresa, sin valorar las consecuencias a medio y largo plazo.
Antes de firmar cualquier documento o aceptar una propuesta de la empresa tras el despido, intenta consultar con un profesional. Un breve asesoramiento a tiempo puede marcar la diferencia entre perder derechos importantes o conseguir una protección adecuada para ti y tu familia.
Preguntas frecuentes
¿Pueden despedirme si estoy embarazada de riesgo?
La ley no prohíbe de forma absoluta despedir a una trabajadora embarazada, pero establece una presunción de nulidad del despido cuando se produce durante el embarazo, la baja por maternidad o la situación de riesgo durante el embarazo. Solo será válido si la empresa demuestra una causa real, grave y totalmente ajena a tu estado (por ejemplo, un cierre de empresa acreditado o un incumplimiento disciplinario muy grave). En la práctica, muchos despidos en estas circunstancias acaban declarándose nulos.
¿Qué plazo tengo para reclamar si me despiden por embarazo de riesgo?
Dispones de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido para presentar la papeleta de conciliación e iniciar el procedimiento de impugnación. No cuentan sábados, domingos ni festivos. Este plazo es muy estricto: si lo dejas pasar, perderás la posibilidad de que un juez revise el despido, aunque sea claramente discriminatorio. Por eso es esencial actuar con rapidez y buscar asesoramiento cuanto antes.
¿Qué ocurre si el despido se declara nulo?
Si el juez declara el despido nulo, la empresa estará obligada a readmitirte en tu puesto de trabajo en las mismas condiciones que tenías antes del despido y a pagarte los salarios de tramitación (lo que habrías cobrado desde la fecha del despido hasta la readmisión). Además, si se ha vulnerado un derecho fundamental, el juez puede reconocer una indemnización adicional por daños morales.
¿Puedo cobrar la prestación por riesgo durante el embarazo si me han despedido?
La prestación por riesgo durante el embarazo está vinculada a la existencia de una relación laboral y a la imposibilidad de adaptar tu puesto. Si el despido es declarado nulo y se te readmite, se regularizará tu situación y podrán reconocerse las prestaciones correspondientes. Si el despido se mantiene, deberás valorar con tu asesor la posibilidad de acceder a otras prestaciones (desempleo, incapacidad temporal, etc.) según tu situación de cotización y tu estado de salud.
¿Necesito abogado para denunciar un despido por embarazo de riesgo?
No es obligatorio acudir con abogado al Juzgado de lo Social, pero es muy recomendable, especialmente en casos de embarazo de riesgo y posible discriminación. Un profesional especializado en derecho laboral puede ayudarte a plantear correctamente la demanda, seleccionar las pruebas más relevantes, calcular las indemnizaciones y defender tus derechos de forma eficaz frente a la empresa.
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