Abogado experto en despido nulo en España
Guía completa sobre el despido nulo en España: causas, indemnizaciones, plazos y cómo elegir al mejor abogado laboralista para defender tus derechos.
Índice
- ¿Qué es el despido nulo en España?
- Causas y supuestos de despido nulo
- Diferencias entre despido nulo, improcedente y procedente
- Derechos del trabajador ante un despido nulo
- Papel del abogado experto en despido nulo
- Cómo actuar tras recibir una carta de despido
- Plazos y procedimiento para impugnar el despido
- Pruebas y documentación necesaria
- ¿Cuánto cobra un abogado por un despido nulo?
- Cómo elegir al mejor abogado laboralista
- Errores frecuentes del trabajador
- Preguntas frecuentes sobre despido nulo
¿Qué es el despido nulo en España?
El despido nulo es la sanción más grave que puede recibir un empresario cuando extingue la relación laboral vulnerando derechos fundamentales o realizando un despido en situaciones especialmente protegidas por la ley. A diferencia de otros tipos de despido, el despido nulo implica que el cese del trabajador se considera como si nunca hubiera existido, obligando a la empresa a readmitir al empleado en su mismo puesto y a abonar todos los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la efectiva reincorporación.
La regulación del despido nulo se encuentra principalmente en el Estatuto de los Trabajadores y en la jurisprudencia de los Juzgados de lo Social, Tribunales Superiores de Justicia y Tribunal Supremo. Un abogado experto en despido nulo en España conoce en profundidad esta normativa, así como los criterios judiciales más recientes, lo que resulta determinante para valorar la viabilidad de la demanda y maximizar las posibilidades de éxito.
En términos prácticos, que un despido sea declarado nulo supone:
- Readmisión obligatoria del trabajador en su puesto o uno equivalente.
- Pago de los salarios de tramitación desde el despido hasta la reincorporación.
- Alta retroactiva en la Seguridad Social durante todo el periodo.
- Posible indemnización adicional por daño moral si se acreditan vulneraciones de derechos fundamentales.
Causas y supuestos de despido nulo
No todo despido injusto es nulo. Para que un despido sea calificado como nulo, debe encajar en alguno de los supuestos tasados por la ley o la jurisprudencia. Un abogado laboralista especializado analiza el contexto, la documentación y la motivación real del despido para determinar si concurren estas causas.
- Despido por vulneración de derechos fundamentales: cuando el cese se produce por motivos discriminatorios (sexo, raza, religión, orientación sexual, edad, discapacidad, etc.) o como represalia por el ejercicio de derechos fundamentales (libertad sindical, derecho de huelga, tutela judicial efectiva, etc.).
- Despido de trabajadoras embarazadas o en maternidad: el despido de una trabajadora embarazada, en situación de riesgo durante el embarazo, de baja por maternidad o que se haya reincorporado recientemente, se presume nulo salvo que la empresa acredite causas totalmente ajenas al embarazo o la maternidad.
- Despido durante el disfrute de permisos de conciliación: por ejemplo, reducción de jornada por cuidado de hijos o familiares, excedencias por cuidado de hijos, permisos de lactancia, etc.
- Despido de representantes legales de los trabajadores: miembros del comité de empresa, delegados de personal o delegados sindicales gozan de una protección reforzada frente al despido, que puede derivar en nulidad si se vulneran sus garantías.
- Despidos colectivos sin respetar garantías legales: determinados defectos graves en los expedientes de regulación de empleo (ERE) pueden dar lugar a la declaración de nulidad del despido colectivo y, por extensión, de los despidos individuales.
- Despidos como represalia ("despido represalia"): cuando el trabajador ha reclamado derechos laborales, denunciado acoso, discriminación o irregularidades, y poco después es despedido sin causa real.
La clave para que un despido sea declarado nulo está en acreditar la conexión entre el motivo real del despido y la vulneración de un derecho fundamental o una situación especialmente protegida. Un abogado experto en despido nulo diseña la estrategia probatoria para demostrar esa conexión ante el juez.
Diferencias entre despido nulo, improcedente y procedente
Comprender la diferencia entre despido nulo, improcedente y procedente es esencial para saber qué se puede reclamar y cuáles son las expectativas reales del procedimiento. Un abogado laboralista especializado explica estas diferencias desde el primer asesoramiento para evitar falsas expectativas y orientar la estrategia.
Despido nulo
- Se produce cuando hay vulneración de derechos fundamentales o situaciones protegidas.
- La empresa está obligada a readmitir al trabajador.
- Debe abonar los salarios de tramitación completos.
- Puede conllevar indemnización adicional por daño moral.
Despido improcedente
- Se declara cuando no se acreditan las causas alegadas o hay defectos formales graves.
- La empresa puede optar entre readmitir o indemnizar al trabajador.
- No siempre hay salarios de tramitación (depende del caso y de la opción elegida).
- La indemnización se calcula en función del salario y la antigüedad.
Despido procedente
- El juez considera acreditadas las causas alegadas por la empresa.
- El trabajador no tiene derecho a readmisión ni a indemnización (salvo las ya abonadas).
- Solo se perciben las cantidades pendientes (salario, vacaciones no disfrutadas, etc.).
Un abogado experto en despido nulo analiza desde el inicio si existen indicios suficientes de vulneración de derechos fundamentales para orientar la demanda hacia la nulidad, o si resulta más viable reclamar la improcedencia del despido, negociando en su caso un acuerdo extrajudicial ventajoso.
Derechos del trabajador ante un despido nulo
Cuando un despido es declarado nulo por sentencia judicial, el trabajador recupera una serie de derechos que van más allá de la simple indemnización económica. Estos derechos están diseñados para restablecer la situación anterior al despido y reparar, en la medida de lo posible, el daño sufrido.
- Readmisión inmediata: el trabajador tiene derecho a reincorporarse a su puesto de trabajo en las mismas condiciones que tenía antes del despido.
- Salarios de tramitación: la empresa debe abonar todos los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta la efectiva readmisión, con sus correspondientes cotizaciones a la Seguridad Social.
- Mantenimiento de la antigüedad: el periodo entre el despido y la readmisión computa a efectos de antigüedad, lo que influye en futuras indemnizaciones y derechos laborales.
- Posible indemnización por daño moral: en casos de vulneración de derechos fundamentales (discriminación, acoso, represalias), el juez puede fijar una indemnización adicional.
- Protección reforzada frente a nuevos despidos: tras una declaración de nulidad, un nuevo despido sin causa real puede ser valorado con especial rigor por los tribunales.
Un abogado experto en despido nulo no solo persigue la declaración de nulidad, sino también la máxima reparación posible para el trabajador, incluyendo la reclamación de daños morales, recargos por mora y cualquier otro concepto económico que proceda.
Papel del abogado experto en despido nulo
La intervención de un abogado experto en despido nulo en España es determinante desde el mismo momento en que el trabajador recibe la carta de despido. La nulidad es una figura compleja, que exige un conocimiento profundo del derecho laboral, de la doctrina constitucional y de la jurisprudencia más reciente.
- Análisis inicial del caso: estudio de la carta de despido, del historial laboral, de la situación personal del trabajador y de posibles indicios de discriminación o represalia.
- Valoración de viabilidad: el abogado determina si existen fundamentos sólidos para solicitar la nulidad o si resulta más adecuado reclamar la improcedencia.
- Diseño de la estrategia probatoria: identificación de testigos, recopilación de correos, mensajes, informes médicos, comunicaciones internas y cualquier otro medio de prueba.
- Negociación con la empresa: muchos casos se resuelven mediante acuerdos previos al juicio, en los que el abogado busca la mejor combinación posible de indemnización, reconocimiento de derechos y condiciones de salida.
- Redacción de la papeleta de conciliación y demanda: documentos técnicos que deben exponer con claridad los hechos, fundamentos jurídicos y peticiones.
- Defensa en juicio: interrogatorio de testigos, impugnación de pruebas contrarias y defensa oral ante el juez de lo social.
Contar con un abogado laboralista especializado en despido nulo aumenta significativamente las probabilidades de éxito, ya que conoce los criterios de los tribunales, las pruebas más eficaces y las vías de reclamación complementarias (por ejemplo, ante la Inspección de Trabajo o la jurisdicción contencioso-administrativa en casos de empleados públicos).
Cómo actuar tras recibir una carta de despido
La reacción inmediata del trabajador tras recibir la carta de despido es crucial para proteger sus derechos. Muchos errores se cometen en las primeras horas o días, y pueden dificultar posteriormente la defensa del caso. Un abogado experto en despido nulo orienta desde el primer momento los pasos a seguir.
- Leer detenidamente la carta: comprobar la fecha, el tipo de despido alegado, las causas invocadas y la indemnización ofrecida, si la hay.
- No firmar como "conforme": si se firma la carta, es recomendable añadir la expresión "no conforme" junto a la firma y la fecha de recepción.
- Solicitar copia de toda la documentación: finiquito, certificados, comunicaciones internas y cualquier documento que se entregue en ese momento.
- Recopilar pruebas desde el primer día: correos electrónicos, mensajes, partes médicos, comunicaciones con recursos humanos, etc.
- Contactar de inmediato con un abogado laboralista: el plazo para impugnar el despido es muy breve (20 días hábiles), por lo que no conviene demorarse.
- No firmar acuerdos privados sin asesoramiento: muchos trabajadores aceptan acuerdos desventajosos por desconocimiento o presión.
Una actuación rápida y ordenada, guiada por un abogado experto en despido nulo, permite aprovechar mejor el corto plazo legal para impugnar el despido y preparar una estrategia probatoria sólida.
Plazos y procedimiento para impugnar el despido
El procedimiento para impugnar un despido en España está sujeto a plazos muy estrictos. Perder un solo día puede suponer la imposibilidad de reclamar. Por ello, el asesoramiento de un abogado laboralista especializado es esencial desde el primer momento.
- Plazo de 20 días hábiles: el trabajador dispone de 20 días hábiles (no cuentan sábados, domingos ni festivos) desde la fecha de efecto del despido para iniciar la reclamación.
- Presentación de la papeleta de conciliación: antes de acudir al juzgado, es obligatorio presentar una papeleta de conciliación ante el servicio de mediación, arbitraje y conciliación (SMAC o equivalente autonómico).
- Acto de conciliación: se cita a empresa y trabajador para intentar un acuerdo. El abogado negocia las mejores condiciones posibles (indemnización, reconocimiento de nulidad, etc.).
- Demanda ante el Juzgado de lo Social: si no hay acuerdo, se presenta demanda judicial solicitando la declaración de nulidad o, subsidiariamente, la improcedencia del despido.
- Juicio y sentencia: tras la fase de prueba y la vista oral, el juez dicta sentencia calificando el despido como nulo, improcedente o procedente.
Un abogado experto en despido nulo controla los plazos, redacta la papeleta de conciliación y la demanda con el enfoque adecuado, y prepara el juicio para maximizar las posibilidades de que el juez aprecie la vulneración de derechos fundamentales o la situación especialmente protegida del trabajador.
Pruebas y documentación necesaria
La declaración de nulidad de un despido depende en gran medida de la calidad y solidez de las pruebas aportadas. La carga de la prueba en materia de derechos fundamentales se distribuye de forma particular: el trabajador debe aportar indicios razonables de vulneración, y la empresa debe demostrar que su actuación fue ajena a cualquier motivo discriminatorio o de represalia.
- Carta de despido: documento clave que recoge las causas formales alegadas por la empresa.
- Contrato de trabajo y anexos: tipo de contrato, categoría profesional, funciones, acuerdos adicionales, etc.
- Nóminas y vida laboral: para acreditar salario real, antigüedad y cotizaciones.
- Correos electrónicos y mensajes: comunicaciones con superiores, recursos humanos o compañeros que evidencien discriminación, acoso, represalias o cambios de trato.
- Informes médicos y bajas laborales: especialmente relevantes en casos de embarazo, enfermedad, discapacidad o situaciones de riesgo.
- Denuncias o reclamaciones previas: escritos presentados ante la empresa, la Inspección de Trabajo o los tribunales, que puedan haber motivado un despido de represalia.
- Testigos: compañeros de trabajo, delegados sindicales u otras personas que puedan declarar sobre el ambiente laboral y los hechos relevantes.
Un abogado experto en despido nulo ayuda al trabajador a identificar, recopilar y ordenar todas estas pruebas, así como a solicitar al juzgado la aportación de documentación que solo obre en poder de la empresa (registros de jornada, evaluaciones de rendimiento, comunicaciones internas, etc.).
¿Cuánto cobra un abogado por un despido nulo?
Los honorarios de un abogado experto en despido nulo en España pueden variar en función de la complejidad del caso, la experiencia del profesional, la ciudad en la que ejerza y el sistema de retribución acordado con el cliente. Es habitual combinar una cantidad fija inicial con un porcentaje sobre las cantidades obtenidas.
- Minuta fija: cantidad cerrada por el estudio del caso, la redacción de la papeleta de conciliación y la demanda, y la asistencia al acto de conciliación y al juicio.
- Porcentaje sobre lo obtenido: en muchos despachos se pacta un porcentaje (por ejemplo, entre el 10% y el 20%) sobre la indemnización o cantidades logradas mediante acuerdo o sentencia.
- Honorarios por fases: algunos abogados diferencian entre fase extrajudicial (negociación y conciliación) y fase judicial (demanda y juicio), con honorarios independientes.
- Posibilidad de justicia gratuita: si el trabajador cumple determinados requisitos económicos, puede solicitar abogado de oficio y justicia gratuita.
Es recomendable solicitar siempre una hoja de encargo profesional por escrito, donde se detallen los servicios incluidos, los honorarios, el sistema de pago y las posibles provisiones de fondos. Un abogado laboralista serio explicará con transparencia sus tarifas y ofrecerá un presupuesto adaptado al caso concreto.
Cómo elegir al mejor abogado laboralista
Elegir al abogado adecuado puede marcar la diferencia entre ganar o perder un procedimiento por despido nulo. No todos los profesionales tienen la misma especialización ni experiencia en derecho laboral y, dentro de este, en casos de nulidad por vulneración de derechos fundamentales.
- Especialización en derecho laboral: es preferible un abogado que se dedique principalmente a asuntos laborales y de Seguridad Social.
- Experiencia en despidos nulos: preguntar explícitamente por casos similares llevados y resultados obtenidos.
- Conocimiento actualizado: la jurisprudencia en materia de despido nulo evoluciona rápidamente; el abogado debe estar al día.
- Capacidad de negociación: muchos asuntos se resuelven mediante acuerdos; un buen negociador puede lograr mejores condiciones sin necesidad de juicio.
- Claridad en las explicaciones: el profesional debe ser capaz de explicar al cliente, en un lenguaje comprensible, las opciones, riesgos y expectativas del caso.
- Transparencia en honorarios: presupuesto claro, sin sorpresas, y hoja de encargo por escrito.
- Valoraciones y recomendaciones: opiniones de otros clientes, referencias personales o reseñas en internet pueden aportar información adicional.
Antes de decidir, es aconsejable concertar una primera consulta, exponer el caso con detalle y valorar la confianza que transmite el abogado. La relación profesional debe basarse en la comunicación fluida y en la seguridad de que el caso está en manos de un especialista en despido nulo.
Errores frecuentes del trabajador
En situaciones de despido, es habitual que el trabajador actúe bajo presión y cometa errores que pueden perjudicar gravemente su posición jurídica. Conocer estos fallos habituales ayuda a evitarlos y a llegar al abogado experto en despido nulo con el caso en las mejores condiciones posibles.
- Firmar documentos sin leer: aceptar finiquitos, acuerdos privados o bajas voluntarias sin comprender su alcance.
- No respetar el plazo de 20 días: dejar pasar el tiempo confiando en que la situación se resolverá sola o que la empresa rectificará.
- No recopilar pruebas desde el inicio: borrar correos, mensajes o documentos que luego podrían ser determinantes.
- Confiar en consejos no profesionales: seguir recomendaciones de compañeros, familiares o internet sin contraste jurídico.
- Aceptar acuerdos a la baja: firmar pactos muy inferiores a lo que correspondería por miedo, desconocimiento o presión.
- No informar al abogado de todos los hechos: ocultar datos por vergüenza o por considerarlos irrelevantes puede debilitar la estrategia de defensa.
La mejor forma de evitar estos errores es contactar cuanto antes con un abogado laboralista especializado en despido nulo, seguir sus indicaciones y no firmar ningún documento importante sin su revisión previa.
Preguntas frecuentes sobre despido nulo
¿Qué plazo tengo para reclamar un despido nulo?
El plazo para impugnar cualquier despido, incluido el despido nulo, es de 20 días hábiles desde la fecha de efecto del despido. Dentro de ese plazo debe presentarse la papeleta de conciliación. Si se deja pasar el plazo, en la mayoría de los casos se pierde el derecho a reclamar, salvo supuestos muy excepcionales.
¿Siempre tengo que volver a la empresa si el despido es nulo?
La declaración de nulidad implica, en principio, la readmisión obligatoria. No obstante, en la práctica, muchas veces se alcanzan acuerdos posteriores a la sentencia por los que el trabajador percibe una indemnización superior a cambio de extinguir definitivamente la relación laboral. Estas soluciones deben ser negociadas y supervisadas por un abogado experto.
¿Puedo cobrar el paro si reclamo la nulidad del despido?
Sí. Tras el despido, el trabajador puede solicitar la prestación por desempleo si cumple los requisitos. Si posteriormente el despido es declarado nulo y se ordena la readmisión, la empresa deberá abonar los salarios de tramitación y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) reclamará a la empresa las prestaciones abonadas, sin que el trabajador tenga que devolverlas.
¿El despido de una embarazada es siempre nulo?
El despido de una trabajadora embarazada se presume nulo, salvo que la empresa acredite que existen causas objetivas totalmente ajenas al embarazo y que habría despedido igualmente a la trabajadora aunque no estuviera embarazada. Esta protección se extiende también a situaciones de riesgo durante el embarazo, maternidad y determinados periodos posteriores a la reincorporación.
¿Necesito obligatoriamente abogado para reclamar un despido nulo?
Aunque ante los Juzgados de lo Social no es obligatoria la intervención de abogado, resulta altamente recomendable contar con un profesional especializado en despido nulo. La complejidad técnica de estos procedimientos, la importancia de la estrategia probatoria y las consecuencias económicas en juego hacen desaconsejable acudir sin asesoramiento jurídico experto.
¿Necesitas orientación legal?
Te explicamos opciones generales y, si lo solicitas, te ponemos en contacto con un profesional colegiado colaborador independiente.