Cómo reclamar finiquito incompleto o impago
Guía completa para reclamar un finiquito incompleto o impago: plazos, pasos legales, modelos de reclamación, pruebas necesarias y consejos prácticos.
Índice
- ¿Qué es el finiquito y qué conceptos debe incluir?
- Cómo detectar un finiquito incompleto o mal calculado
- Plazos legales para reclamar el finiquito
- Pasos previos a la reclamación formal
- Reclamación extrajudicial del finiquito
- Demanda judicial por finiquito impagado o incompleto
- Pruebas y documentación necesaria
- Errores frecuentes al reclamar el finiquito
- Modelo orientativo de escrito de reclamación
- Consejos prácticos y negociación con la empresa
- Preguntas frecuentes
¿Qué es el finiquito y qué conceptos debe incluir?
El finiquito es el documento mediante el cual la empresa liquida las cantidades pendientes con la persona trabajadora en el momento de la extinción del contrato, ya sea por despido, baja voluntaria, fin de contrato temporal u otras causas. No debe confundirse con la indemnización por despido: el finiquito se refiere a salarios y conceptos devengados y aún no abonados.
Conocer qué debe incluir el finiquito es esencial para detectar si está incompleto o mal calculado y, en consecuencia, poder reclamar con garantías. La empresa tiene la obligación de entregar un documento detallado, desglosando cada concepto y la cuantía correspondiente.
- Salario de los días trabajados en el mes de la extinción del contrato, hasta la fecha efectiva de baja.
- Parte proporcional de pagas extraordinarias, si no están prorrateadas en las nóminas mensuales.
- Vacaciones devengadas y no disfrutadas, calculadas en función del tiempo trabajado durante el año.
- Horas extraordinarias realizadas y no abonadas, si existen y están justificadas.
- Plus, complementos o incentivos devengados y pendientes de pago (comisiones, bonus, objetivos, etc.).
- Indemnización por despido, en su caso, cuando legalmente corresponda (no forma parte del finiquito en sentido estricto, pero suele incluirse en el mismo documento).
- Indemnización por fin de contrato temporal, si procede según la normativa aplicable.
- Descuentos legales (cotizaciones, IRPF, anticipos, embargos, etc.) que deben aparecer claramente identificados.
Es recomendable no firmar el finiquito como “conforme” si no se está seguro de que las cantidades son correctas. En caso de duda, puede añadirse la expresión “no conforme” o “pendiente de revisión” junto a la firma, lo que facilita una posterior reclamación.
Cómo detectar un finiquito incompleto o mal calculado
Detectar un finiquito incompleto o un impago requiere revisar con detalle el documento y compararlo con tu contrato, nóminas y convenio colectivo. Muchas veces los errores no son evidentes a simple vista, por lo que conviene dedicar tiempo a comprobar cada concepto.
Los fallos más habituales se producen en el cálculo de las vacaciones, las pagas extra y las comisiones, así como en la aplicación incorrecta del convenio o en la omisión de determinados pluses. También es frecuente que la empresa no incluya la indemnización que corresponde por despido o fin de contrato.
- Verifica que los días trabajados hasta la fecha de baja coinciden con la realidad y con el calendario laboral.
- Comprueba el cálculo de las vacaciones: días generados, días disfrutados y días pendientes de pago.
- Revisa si las pagas extraordinarias están prorrateadas o no, y si se ha incluido la parte proporcional correcta.
- Analiza si se han incluido pluses y complementos habituales (antigüedad, nocturnidad, peligrosidad, etc.).
- Confirma que la indemnización por despido o fin de contrato se ha calculado conforme a la ley y al tipo de extinción.
- Contrasta las cantidades con lo establecido en tu convenio colectivo y en tu contrato individual.
Una buena práctica es elaborar una hoja de cálculo con todos los conceptos que deberían aparecer en el finiquito y sus importes estimados. Después, compárala con el documento entregado por la empresa para detectar diferencias y posibles omisiones.
Si, tras esta revisión, detectas cantidades inferiores a las que te corresponden o conceptos ausentes, estarás ante un finiquito incompleto o mal calculado. En los casos más graves, la empresa puede incluso no abonar ninguna cantidad, lo que constituye un impago total del finiquito y habilita una reclamación más contundente.
Plazos legales para reclamar el finiquito
El tiempo es un factor clave cuando se trata de reclamar un finiquito incompleto o impagado. En el ámbito laboral, los plazos son estrictos y su incumplimiento puede suponer la pérdida del derecho a reclamar determinadas cantidades. Por ello, es fundamental actuar con rapidez desde el momento en que se detecta el problema.
En términos generales, las acciones para reclamar cantidades derivadas de la relación laboral prescriben al año desde que pudieron ejercitarse. No obstante, cuando la reclamación se vincula a la impugnación del despido o de la extinción del contrato, el plazo puede ser mucho más breve (por ejemplo, 20 días hábiles para impugnar un despido en muchas legislaciones laborales, como la española).
- Reclamación de cantidades: suele existir un plazo de 1 año para reclamar salarios, vacaciones y otros conceptos económicos.
- Impugnación del despido: el plazo suele ser de 20 días hábiles desde la fecha de efectos del despido.
- Conciliación previa obligatoria: en muchos casos, antes de acudir al juzgado es obligatorio presentar una papeleta de conciliación, que interrumpe o suspende los plazos.
- Reclamaciones administrativas específicas: algunos sectores o regímenes especiales pueden tener particularidades en los plazos.
Para no correr riesgos, es aconsejable iniciar la reclamación del finiquito tan pronto como se detecte el problema, preferiblemente dentro de las primeras semanas desde la extinción del contrato. De este modo, se dispone de margen para la fase de negociación y, si es necesario, para la vía judicial.
Ten en cuenta que la presentación de una papeleta de conciliación o de una reclamación administrativa puede interrumpir el cómputo de los plazos de prescripción. Es importante conservar el justificante de presentación y, en caso de duda, consultar con un profesional especializado en derecho laboral para asegurarse de que la acción no prescribe.
Pasos previos a la reclamación formal
Antes de iniciar una reclamación formal por finiquito incompleto o impago, es recomendable agotar ciertas vías internas y recopilar toda la información necesaria. Una buena preparación aumenta las posibilidades de éxito y puede evitar un conflicto judicial largo y costoso.
- Solicitar copia del finiquito si no se ha recibido, o pedir una nueva copia legible y firmada por la empresa.
- Revisar el convenio colectivo aplicable y el contrato de trabajo para conocer los derechos económicos exactos.
- Comparar nóminas y finiquito para detectar diferencias en conceptos y cuantías.
- Pedir explicaciones por escrito al departamento de recursos humanos o a la asesoría de la empresa.
- Guardar toda la comunicación (correos electrónicos, mensajes, cartas) relacionada con el finiquito.
- Solicitar asesoramiento en un sindicato, graduado social, abogado laboralista o servicio público de orientación laboral.
Aunque no es obligatorio, un primer contacto amistoso con la empresa, planteando las discrepancias de forma clara y documentada, puede resolver el conflicto sin necesidad de acudir a la vía judicial. Es importante mantener un tono respetuoso y profesional en todas las comunicaciones.
Si, tras estos pasos, la empresa se niega a corregir el finiquito o a abonar las cantidades debidas, será el momento de iniciar la reclamación formal, ya sea mediante una reclamación extrajudicial (burofax, papeleta de conciliación) o directamente a través de la jurisdicción social, según exija la normativa aplicable en tu país o región.
Reclamación extrajudicial del finiquito
La reclamación extrajudicial es el paso intermedio entre la negociación informal con la empresa y la interposición de una demanda judicial. Su objetivo es dejar constancia escrita de la reclamación, interrumpir plazos de prescripción y, en muchos casos, intentar alcanzar un acuerdo sin llegar a juicio.
Dependiendo de la normativa laboral aplicable, puede ser obligatorio presentar una papeleta de conciliación o un escrito ante un servicio administrativo de mediación antes de acudir a los tribunales. En otros casos, basta con una comunicación fehaciente a la empresa, como un burofax con certificación de contenido y acuse de recibo.
- Identificación de las partes: datos completos de la persona trabajadora y de la empresa.
- Descripción de la relación laboral: tipo de contrato, fecha de inicio y de extinción, categoría profesional.
- Exposición de los hechos: explicación clara de por qué se considera que el finiquito es incompleto o impagado.
- Detalle de las cantidades reclamadas: desglose por conceptos (salarios, vacaciones, pagas extra, etc.).
- Fundamentación legal: referencias básicas al convenio colectivo y a la normativa laboral.
- Petición concreta: pago de las cantidades debidas, con indicación de un plazo razonable para hacerlo.
Es muy importante que la reclamación extrajudicial se envíe por un medio que permita acreditar tanto el contenido del escrito como su recepción por parte de la empresa. El burofax con certificación de contenido y acuse de recibo es una de las opciones más utilizadas, aunque también pueden emplearse otros medios equivalentes según la legislación local.
Si tras la reclamación extrajudicial la empresa sigue sin pagar o no ofrece una solución satisfactoria, el siguiente paso será valorar la presentación de una demanda ante la jurisdicción social. En ese momento, toda la documentación generada en la fase extrajudicial será de gran utilidad para acreditar tu postura ante el juez o tribunal.
Demanda judicial por finiquito impagado o incompleto
Cuando la vía amistosa y la reclamación extrajudicial no dan resultado, la persona trabajadora puede acudir a la vía judicial para reclamar el finiquito incompleto o impagado. La demanda se presenta ante el juzgado de lo social (o el órgano equivalente en tu país) y debe cumplir una serie de requisitos formales y de contenido.
Aunque en algunos ordenamientos no es obligatorio acudir con abogado o graduado social, contar con asesoramiento profesional aumenta significativamente las posibilidades de éxito, especialmente cuando existen discrepancias complejas sobre conceptos salariales, convenios aplicables o cálculo de indemnizaciones.
- Datos de identificación de la persona demandante y de la empresa demandada.
- Relato de los hechos: inicio y fin de la relación laboral, funciones desempeñadas, salario, tipo de extinción.
- Descripción del conflicto: finiquito no abonado o abonado de forma parcial o incorrecta.
- Cuantificación de la reclamación: importe total reclamado, con desglose por conceptos.
- Fundamentos de derecho: referencias a la legislación laboral, al convenio colectivo y a la jurisprudencia relevante.
- Petición final: condena a la empresa al pago de las cantidades reclamadas, más intereses y costas si proceden.
Durante el juicio, el juez valorará la documentación aportada por ambas partes, la coherencia de los cálculos y, en su caso, las declaraciones de testigos o peritos. Es esencial acudir a la vista con todos los documentos organizados y con una explicación clara de cómo se han calculado las cantidades reclamadas.
La sentencia puede reconocer el derecho de la persona trabajadora a percibir las cantidades reclamadas, total o parcialmente, o bien desestimar la demanda. En caso de estimación, la empresa estará obligada a abonar el importe fijado por el juzgado, pudiendo iniciarse procedimientos de ejecución si no cumple voluntariamente con la resolución.
Pruebas y documentación necesaria
La solidez de una reclamación por finiquito incompleto o impago depende en gran medida de la documentación y las pruebas que se aporten. Cuanto mejor acreditados estén los hechos y las cantidades reclamadas, más opciones habrá de que la empresa acepte un acuerdo o de que el juez estime la demanda.
- Contrato de trabajo y sus anexos, donde consten salario, jornada, categoría y condiciones económicas.
- Nóminas de los últimos meses o años, que permitan comprobar el salario real y los complementos habituales.
- Documento de finiquito entregado por la empresa, aunque no se haya firmado o se haya firmado como “no conforme”.
- Comunicaciones de la empresa (cartas de despido, correos electrónicos, mensajes) relacionadas con la extinción del contrato y el pago del finiquito.
- Convenio colectivo aplicable, para acreditar los derechos económicos mínimos.
- Registros de jornada, cuadrantes de trabajo o partes de horas, útiles para justificar horas extra o días trabajados.
- Justificantes de comisiones o incentivos, como informes de ventas, objetivos cumplidos o correos de supervisores.
- Resguardos de envío de burofax, papeletas de conciliación u otras reclamaciones extrajudiciales.
Es aconsejable recopilar y guardar toda la documentación laboral durante la relación de trabajo, no solo al final. Muchos conflictos sobre finiquitos se resuelven a favor de la persona trabajadora precisamente porque ha conservado nóminas, correos y otros documentos que permiten demostrar la realidad de la relación laboral.
En algunos casos, también pueden ser útiles las declaraciones de compañeros de trabajo o superiores que acrediten determinados extremos (por ejemplo, la realización de horas extra no pagadas o la existencia de determinados incentivos). No obstante, la prueba documental suele ser la más determinante en este tipo de reclamaciones.
Errores frecuentes al reclamar el finiquito
Reclamar un finiquito incompleto o impago puede generar nerviosismo y precipitación, lo que a menudo conduce a errores que debilitan la posición de la persona trabajadora. Conocer estos fallos habituales ayuda a evitarlos y a plantear la reclamación de forma más sólida y estratégica.
- Firmar el finiquito como “conforme” sin revisarlo, lo que puede dificultar la posterior reclamación.
- Dejar pasar los plazos legales de reclamación, perdiendo el derecho a exigir determinadas cantidades.
- No conservar documentación clave, como nóminas, contratos o comunicaciones de la empresa.
- Reclamar sin un cálculo claro de las cantidades debidas, lo que resta credibilidad a la reclamación.
- No acudir a la conciliación o hacerlo sin preparación, desaprovechando una oportunidad de acuerdo.
- Utilizar un tono agresivo o amenazante en las comunicaciones, que puede dificultar la negociación.
- No buscar asesoramiento profesional cuando el caso es complejo o las cantidades son elevadas.
Un enfoque prudente consiste en revisar con calma el finiquito, anotar todas las dudas y discrepancias, y solicitar una cita con un profesional o un sindicato antes de firmar o de iniciar cualquier reclamación formal. Esta inversión de tiempo inicial suele traducirse en mejores resultados a medio plazo.
Evitar estos errores no garantiza el éxito automático de la reclamación, pero sí aumenta notablemente las probabilidades de obtener un resultado favorable, ya sea mediante un acuerdo extrajudicial o a través de una sentencia judicial estimatoria.
Modelo orientativo de escrito de reclamación
Contar con un modelo orientativo de escrito de reclamación de finiquito puede facilitar el primer paso para exigir las cantidades debidas. El siguiente ejemplo tiene carácter general y debe adaptarse a la normativa de tu país, a tu convenio colectivo y a las circunstancias concretas de tu caso.
Ejemplo de escrito extrajudicial:
A la atención de [Nombre de la empresa]
D./Dña. [Nombre y apellidos], con DNI/NIE [número], con domicilio a efectos de notificaciones en [dirección completa], que ha venido prestando servicios para esa empresa con la categoría profesional de [categoría] y un salario mensual bruto de [importe] euros, EXPONE:
1. Que la relación laboral se inició el día [fecha de inicio] y finalizó el día [fecha de extinción], mediante [despido / fin de contrato / baja voluntaria / otra causa].
2. Que con motivo de dicha extinción, la empresa ha entregado un documento de finiquito que no refleja correctamente las cantidades que le corresponden, o bien no ha procedido al pago del mismo.
3. Que, tras revisar el contrato de trabajo, las nóminas y el convenio colectivo de aplicación, se considera que la empresa adeuda las siguientes cantidades: [detalle de conceptos e importes].
Por todo lo expuesto, SOLICITA:
Que en el plazo máximo de [número] días desde la recepción de la presente, la empresa proceda al abono de las cantidades adeudadas, por un importe total de [importe total] euros, mediante transferencia a la cuenta bancaria [número de cuenta] u otro medio de pago acordado.
En caso contrario, me veré obligado/a a ejercitar las acciones legales oportunas en defensa de mis derechos laborales.
En [lugar], a [fecha].
Firmado: [Nombre y apellidos]
Este modelo debe entenderse como una guía básica. Es recomendable que un profesional revise el contenido antes de su envío, especialmente si la cuantía reclamada es elevada o si existen circunstancias especiales (por ejemplo, impugnación simultánea del despido, reclamación de horas extraordinarias o aplicación dudosa del convenio colectivo).
Consejos prácticos y negociación con la empresa
La forma en que se gestiona la reclamación del finiquito puede marcar la diferencia entre un conflicto largo y un acuerdo razonablemente rápido. Más allá de los aspectos legales, existen estrategias prácticas de negociación que pueden ayudarte a defender tus derechos sin deteriorar innecesariamente la relación con la empresa.
- Prepara tus números: lleva un cálculo claro y documentado de lo que reclamas, con un desglose por conceptos.
- Mantén la calma: evita discusiones acaloradas y centra la conversación en los datos objetivos.
- Escucha la postura de la empresa: en ocasiones, los errores son fruto de malentendidos o fallos administrativos.
- Valora propuestas de acuerdo: puede ser razonable aceptar un pago fraccionado o una pequeña diferencia si ello evita un juicio largo.
- No renuncies a derechos básicos: desconfía de acuerdos que impliquen renunciar a cantidades importantes sin justificación.
- Formaliza los acuerdos por escrito: cualquier pacto debe quedar reflejado en un documento firmado por ambas partes.
En muchos casos, la empresa prefiere llegar a un acuerdo antes que afrontar un procedimiento judicial, con el coste económico y reputacional que ello implica. Una actitud firme pero dialogante por parte de la persona trabajadora suele favorecer soluciones pactadas que satisfacen a ambas partes.
Si la negociación directa resulta complicada o tensa, puede ser útil contar con la presencia de un representante sindical, un graduado social o un abogado en las reuniones clave. Su intervención puede ayudar a reconducir el diálogo, aclarar aspectos técnicos y evitar que se acepten condiciones desfavorables por desconocimiento o presión.
Preguntas frecuentes
¿Puedo firmar el finiquito y reclamar después?
Sí, en muchos casos es posible reclamar incluso después de haber firmado el finiquito, especialmente si se ha firmado como “no conforme” o si se demuestra que existía un error en el cálculo o una falta de información. No obstante, firmar como “conforme” puede dificultar la reclamación, por lo que es preferible añadir una reserva o indicar que la firma se realiza a efectos de recepción, no de conformidad plena.
¿Qué hago si la empresa no me entrega el finiquito?
Si la empresa no entrega el documento de finiquito ni abona las cantidades pendientes, conviene solicitarlo por escrito y por un medio que deje constancia (correo electrónico, burofax). Si persiste la negativa, podrás reclamar judicialmente las cantidades debidas aportando nóminas, contrato y cualquier otra documentación que permita calcular lo que te corresponde.
¿Es obligatorio ir con abogado para reclamar el finiquito?
Depende de la normativa de tu país. En algunos ordenamientos, para reclamaciones laborales de determinadas cuantías no es obligatorio acudir con abogado o graduado social, aunque sí es muy recomendable. Un profesional puede ayudarte a cuantificar correctamente la reclamación, preparar la documentación y defender tus intereses en la conciliación y en el juicio.
¿Qué pasa si la empresa se declara insolvente?
Si la empresa no puede hacer frente al pago del finiquito por insolvencia, en algunos países existe un fondo de garantía salarial u organismo similar que asume, con ciertos límites, el pago de salarios e indemnizaciones pendientes. Es importante obtener una resolución judicial o administrativa que reconozca la deuda para poder acudir a dicho organismo.
¿Puedo reclamar intereses por el retraso en el pago del finiquito?
En muchos sistemas legales, cuando la empresa se retrasa injustificadamente en el pago de salarios o finiquitos, la persona trabajadora tiene derecho a reclamar intereses de demora e, incluso, recargos adicionales. Estos extremos deben solicitarse expresamente en la reclamación o en la demanda, y se calcularán según los tipos y criterios establecidos por la normativa vigente.
Resolver las dudas más habituales ayuda a afrontar con mayor seguridad el proceso de reclamación del finiquito. Ante cualquier cuestión específica o compleja, lo más prudente es consultar con un profesional especializado en derecho laboral, que pueda analizar tu caso concreto y orientarte sobre la mejor estrategia a seguir.
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